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-¿Qué tal fue, boluda?

Lucas la abrazó.

-He sido lágrimas, loki. Bueno, sigo siendo lágrimas. -Se rio y se secó algunas. -He intentado abrirme. Pero prefiero hablar de esto más tarde y en un lugar más privado.
-Claro que sí, mi amor. Estoy tan orgulloso de vos. -Dejó un beso en su frente. -Vamos a tomar algo con Denna, Alex, Juanjo, Martín, Kiki, Paul y Salma.
-¿Y los demás?
-Currando, loki.
-Bien, tengo ganas de despejarme un poco después de todo.

La extendió el brazo para que lo tomara de la mano.

-¿Podemos hacer una paradita en Zara?

Lucas rodó los ojos divertido.

-¿Qué? No he dicho que vaya a comprar nada.
-Vos siempre decís eso y luego jamás lo cumplís. -Se burló. -Dale, vamos. Pero solo un ratito que los demás ya están en el bar.

Naiara dio saltitos emocionada.

En realidad Lucas amaba que Naiara fuera de compras y le enseñara los conjuntos tan provocativos que se compraba.

-Ven.
Tiro de él para que entrara a los probadores con ella.

-Yo me siento acá. -Dijo al notar el tanga rojo que llevaba bajo la falda.
-Vale, sujetame esto.
Dejó la falda y después el top sobre sus piernas y se sentó para poder quitarse los zapatos sin posibilidad de caerse.

Lucas sintió la dura erección y apretó los puños por la fricción.

Naiara se incorporó y no pudo evitar soltar un siseo.

-¿Pasa algo?
-N...no.

Se probó una falda plateada corta con apertura y un top sin mangas del mismo color.

Dio una vuelta frente a él.

-¿Qué tal?
-Estás espectacular, boluda. Me tenés babeando.

Naiara sonrió y apartó la falda y el top antes colocados sobre sus piernas y los colgó de la percha.

-¿Qué haces?
-Shhhhhhh.

Se sentó a horcajadas sobre su erección provocando un gemido ronco.

-Acá no es un buen lugar.
-¿Quieres que pare?
-Yo no dije eso.

Unió sus labios en un beso hambriento debido al deseo contenido.

-Necesito tenerte dentro. -Le susurró rozandole la oreja.

Lucas sintió un escalofrío y con una mano levantó un poco a Naiara de las caderas para poder desabrocharse el pantalón con la otra.

-Estamos relocos.

Apartó los calzoncillos y le bajó el tanga.

Naiara se levantó para dejarlo caer al suelo y volvió a tomar la postura inicial sobre su erección para comenzar a frotarse contra ella.

-Nai, como sigás así me corro y quiero correrme dentro de vos.
-Dime que tienes un preservativo.

Lucas negó.

-Jodeeeeer, boluda. No me digás que no podemos...
-Tomo la píldora. -Se rio Naiara. -Tu cara, tendrías que habértela visto.

Sin previo aviso, Lucas se introdujo en Naiara provocando que esta soltara un chillido y dejara de reírse.

-Te estás portando muy mal. -La susurró aumentando el ritmo de las embestidas. -Voy a tener que castigarte.

La apretó más contra sí por la cintura marcando un ritmo rápido e intenso que iba a hacer que ambos llegaran al límite en pocos minutos.

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