Nueve.

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Jungkook se encuentra cautivado por el jardín, observando desde el balcón de su habitación. El espacio es vasto, con césped verde perfectamente cuidado que se pierde entre árboles frondosos. Hay una piscina rodeada de camastros y sombrillas, un bar pequeño y una fuente que adorna el centro. El sol brilla sobre el paisaje, dándole vida, y la escena es tan perfecta que Jungkook no puede evitar sentirse atraído por la belleza del lugar.

Es la primera vez que lo observa con atención; después de días encerrado, recorriendo las mismas estancias, se siente aburrido. El día parece demasiado hermoso para seguir entre cuatro paredes, además, no ha salido mucho y siente que su piel está demasiado pálida. No quiere que Taehyung se preocupe por él, así que decide tomar un poco de sol.

Deja su habitación, cierra con suavidad la puerta del balcón y se lanza a recorrer la distancia entre la casa y el jardín. Baja escaleras, cruza la sala, pasa por los pasillos y, finalmente, llega al exterior. El sol lo recibe con un brillo tan fuerte que le obliga a entrecerrar los ojos, pero el calor que siente al instante sobre su piel fría lo reconforta.

Baja unos cuantos escalones de madera rústica, rodeado por arbustos y flores. Llega al pequeño bar junto a la piscina, donde se detiene a admirar el paisaje. Es aquí donde nota algo que le había pasado por alto antes: una isla de cocina integrada con otro pequeño bar, justo antes de bajar los escalones. "Debe ser caro mantener todo esto", piensa, mordiéndose los labios al imaginar los costos que implica el cuidado de semejante propiedad.

El jardín continúa más allá de la piscina, con más camastros y pequeños árboles que crean sombras acogedoras. Hay mesas dispersas en puntos estratégicos del extenso terreno, lo que invita a sentarse y disfrutar del entorno. Después de unos minutos de admirar cada detalle, Jungkook se acomoda en un recostadero cercano a la piscina, sintiendo el aire fresco mientras observa las flores, brillando bajo el sol.

— Buenas tardes, joven Jeon — Una voz interrumpe sus pensamientos. Un hombre mayor sale de entre los arbustos, saludándolo amablemente. Es el jardinero, como Jungkook nota por las pinzas podadoras, los guantes y el sombrero que lleva puesto para protegerse del sol.

— Hola — Jungkook le sonríe, levantándose y haciendo una ligera reverencia, reconociéndolo.

— No debió levantarse, joven, soy el jardinero encargado de este jardín. Un placer conocer al afortunado omega del señor Kim.

"El omega del señor Kim", piensa Jungkook, sonriendo ante la forma en que lo han llamado. No puede evitar sentirse un poco sonrojado, aunque también un tanto desconcertado por cómo le llaman.

— Es un placer conocerlo también. — Responde con curiosidad, observando al hombre mientras le pregunta: — ¿Solo usted se encarga de todo esto? Es enorme.

— No solo yo, claro. Hay más personas, pero soy yo quien pasa más tiempo cuidando de las plantas y flores. Es mi pasión, trabajo aquí desde hace años. — El jardinero sonríe con orgullo al hablar de su trabajo, y Jungkook puede notar la dedicación en su voz.

— Es increíble, todo está tan bien cuidado. Las flores son hermosas, realmente me gustan mucho.

— Me alegra que le gusten, joven. Dígame, ¿Tiene alguna flor favorita? No le diga al señor Kim, pero él mencionó alguna vez que le gustaría tener en el jardín las flores favoritas de su omega.

Jungkook se queda quieto por un momento, sus ojos brillan al escuchar esas palabras, y su corazón late con fuerza. "¿Las flores favoritas de su omega?", se pregunta, sintiendo una calidez en el pecho al pensar que Taehyung había considerado ese detalle.

— Me encantan las petunias. — Confiesa, sonrojándose un poco, pero no puede evitarlo.

— Perfecto, mandaré a pedir las semillas hoy mismo. Verá que con su llegada y el cuidado debido florecerán antes de lo esperado.

housewife. tkHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora