Harry hace amigas.
Harry estaba durmiendo en su cama. Era lunes, y se había pasado la noche anterior llorando porque sabía lo que se avecinaba al volver al instituto.
Sonó su despertador rojo que era de su padre, y Harry dejó escapar un sollozo. Antes el sonido de ese despertador, era como música melodiosa para él. Pues siendo un regalo de su difunto padre, lo atesoraba y le gustaba el hecho de levantarse solo. Pero desde hacía ya cuatro años, ese era el sonido que anunciaba la tortura de ir al instituto y enfrentarse con la cruda realidad: Todo el mundo lo odiaba.
Apagó el despertador, y se levantó. No quería ir al instituto, pero tenía que hacerlo si quería escapar de esa casa.
Se vistió con sus típicos pantalones de pana, su camisa blanca, sus zapatos de abuelo, su chaleco marrón, sus enormes gafas que no dejaban ver la belleza de sus ojos esmeraldas, y se puso gomina en el pelo, haciendo que desaparecieran todos sus hermosos rizos color chocolate.
Cuando estuvo listo, bajó a la cocina a desayunar. Allí lo esperaba un vaso de leche caliente sin lactosa, junto a una cuchara. Y claro, sus dos hermanastros mayores. Que por repetir, estaban en su curso.
-¿Preparado, nerdecito?-preguntó burlón Jack, levantándose para dejar el plato en la pila.
Harry respondió mientras se ponía los cereales en el vaso.-N-No...-respondió con la voz un poco rota.
Por unos segundos, reinó un silencio incómodo, por unos segundos, los hermanastros de Harry odiaron verlo así, sintieron como crecía un dolor en su corazón.
-No puedo ver esto.-dijo con asco Dereck. Se levantó y se fue de la cocina.
Sin más, Jack lo siguió. Mirando de reojo a su hermanastro con tristeza. Pero sin decirle nada.
Al quedarse solo, Harry soltó un suspiro que acabó en un sollozo ahogado.
Harry llegó al instituto y con timidez y verdadero miedo, se dirigió a su taquilla. Pues aunque no solía dejarse nada en ella, tenía educación física, y allí tenía el chándal.
Cogió el chándal y las deportivas, cerró la taquilla y se giró con intención de ir al aseo. Pero antes de que pudiera darse cuenta, un fuerte brazo lo empujó contra su taquilla, golpeando fuertemente su espalda contra esta.
-No sé porqué te esfuerzas en gimnasia, Marcel. No harás nada bien.-se burló un chico moreno.
-D-Déjame... Por... Favor...-suplicó el de ojos verdes, con miedo.
-¿No vas a darme nada a cambio?-preguntó divertido su agresor.
-N-No tengo dinero...
-¿Quién ha dicho que quiera tu grasiento dinero?-dijo con una risa despectiva hacia Harry.
-Mañana hay un examen de álgebra, agh-interviene otro moreno pero más bajo que Harry y el otro agresor.-y tenemos un amigo, que si suspende el examen lo cambiarán de instituto. Y como buenos amigos que somos, no queremos que eso pase.
¿Quieren que sea el tutor de su amigo?
-Así que danos tus apuntes de álgebra, Marcel.-dijo el moreno alto, extendiendo la mano para que le diera los apuntes.
¿Qué, entonces yo cómo estudio? Y una mierda, ¿Qué se han creído?
-P-Pero... Yo también... Tengo que estudiar...
El chico suspiró. Inesperadamente no estaba tan dispuesto a utilizar la violencia como siempre.-Venga, Marcel. Si suspende lo cambiarán de instituto, por favor. Tú eres el mejor en álgebra. Seguro que sin estudiar hoy no vas a suspender. Si quieres te doy aunque sea mis apuntes. No serán tan buenos como los tuyos, pero seguro que para ti no habrá problema.
ESTÁS LEYENDO
El nerd. (Larry) (Larcel)
Teen FictionHarry, es un chico tímido. Nerd le dice la gente. Todos se meten con él, o lo ignoran. Excepto Louis. Louis, un chico completamente diferente a Harry, que se lleba la ley por su mano. A Louis le gusta el pequeño nerd, pero hay un pequeño problema. ...
