Capítulo X.

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Habla con Lorena.

-Entonces, ¿Qué vas a hacer?-preguntó RYLAN.

Louis les había explicado la charla que había tenido con Dereck a los dos morenos, incluido lo que pensaba de él. Y lo mucho que creía que el de ojos marrones le había hecho daño a Harry. Por eso, los tres estaban en la cantina, pensando en qué hacer.

-No lo sé, pero necesito ver a Harry, ya. Necesito saber si está bien.-respondió mirando a su amigo con el ceño fruncido por el miedo de que le pudieran haber hecho algo a su pequeño.

-¿Vas a ir a verlo?-preguntó el moreno alto.

Lo miró sincero y serio.-Necesito verlo.

-Vete ahora, es el patio.-sugirió RYLAN.-Vive en el parque de la olivera, es la única casa azul y más moderna.

No necesitó más, se levantó y se fue. Su corazón latía, nervioso. Tenía mucho miedo de que le hubieran hecho algo a Harry. No pudo aguantar los nervios, y empezó a correr, impaciente. Y sin darse cuenta, había saltado la valla y estaba corriendo lo más rápido que sus piernas le permitían hacia la casa de su pequeño.

**

Por fin consiguió levantarse. Todo le dolía. Con cuidado se dirigió al baño y allí, se preparó un baño despacio. Con tranquilidad, pues estaba solo, se metió en la bañera cuando ésta estuvo lista. Consciente de que el agua caliente seria buena para aliviar un poco el dolor.

Cuando terminó, se vistió con ropa cómoda. Unos pantalones sueltos grises, y el único suéter de tirantes que tenía. Que, como era de Jack, le venía grande. Se la había dado porque no le gustaba que solo fuese de un color, sin ningún dibujo. Pero al rizado cada vez le gustaba más su color, pues era, turquesa.

Se puso sus zapatillas de ir por casa, y bajó a la cocina. No había comido nada en todo el día, se moría de ganas por comer algo.

Cogió un vaso y lo llenó de leche fresca. Seguidamente la llevó al microondas para calentarla un poco. Seguidamente cogió una cuchara y la caja de cereales y esperó a que la leche estuviera lista. Su estómago estaba deseoso de escuchar el timbre del microondas para poder comer ya. Pero el timbre que escuchó fue el de la puerta. Y justo cuando se dirigía a abrir, escuchó el sonido del microondas. Ese sí era el timbre que quería oír.

"¿Ahora, no?" Pensó Harry, hambriento. Mientras un poco triste por no poder comer aún, se dirigía a la puerta.

En cuanto la abrió, se olvidó completamente del hambre que tenía. "¿Que hace Louis aquí?"

**

Louis fue corriendo todo el camino del instituto a la casa de Harry. La preocupación no le dejaba ir a una velocidad menor.

Su pecho dolía. El miedo a que le hubiera pasado algo a su pequeño, apretaba con fuerza.

Cuando llegó, su respiración era pesada. Su pecho subía y bajaba, mostrando la gran cantidad de oxígeno que estaba intentando recoger.

Estaba cansado pero sin detenerse, llamó al timbre. No tardaron en abrir. Y en cuanto lo vio, el alivio lo inundó y la alegría de verlo a salvo fue tanta, que no pudo evitar abrazarlo.- ¡Harry!

Inmediatamente que los brazos del mayor lo rodearon, el mencionado se quejó de dolor. Las heridas aún le dolían demasiado.

Al oírlo, Louis se apartó, asustado.- ¡Perdona! ¿Estás bien?

El nerd. (Larry) (Larcel)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora