¿Qué le pasa a Harry?
Harry corrió a casa. Estaba hecho un desastre, la gomina se había perdido por el sudor, y su pelo estaba desperdigado. Estaba todo sudado y su respiración era entrecortada. Nunca había durado mucho corriendo, y menos a toda velocidad como lo estaba haciendo ahora.
Era el miedo el que le obligaba a correr. Si no volvía pronto a casa, quién sabe lo que podría pasar. Aunque, él lo sabía muy bien. Y por eso corría.
En cuanto llegó, y pudo abrir la puerta, entró disparado a la cocina. Dándose prisa en preparar la comida. Su pecho latía a una alta velocidad. Por la carrera, pero más por el miedo. Su estómago dolía, lleno de un revuelo de preocupación y peligro. Conscientes de que había llegado tarde por olvidarse de la hora.
Y es que, según sus hermanos. Él siempre tenía que hacerles la comida. Él era el pequeño, el nerd y el indefenso. Tenía que portarse bien si quería que no le hiciesen daño. Y una de las acciones de "portarse bien", era hacerles la comida. Si no la hacía para cuando ellos estuvieran en casa, su cuerpo dolorido se lo recordaría a la próxima.
Por eso siempre estaba pendiente de la hora, para no llegar tarde. Pero con Louis el tiempo pasaba muy deprisa. No se había dado cuenta de lo tarde que era hasta que había mirado al reloj. Era la primera vez en mucho tiempo, que llegaba tarde. Rezaba porque aún no hubieran llegado sus "hermanos".
Pero sus plegarias no fueron escuchadas. Jack y Dereck aparecieron por la puerta y se pusieron delante de él. De brazos cruzados y el semblante serio y furioso. Los dos eran altos y musculosos. Uno rubio dorado y el otro moreno azabache. Uno pálido y el otro más bronceado. Lo único que tenían en común eran los ojos y los rasgos de la cara. Excepto eso, eran casi completamente diferentes para ser gemelos.
Harry retrocedió hasta chocar su cuerpo en la encimera. Estaba aterrado. Sabía lo que venía. Su corazón latía rápido, intentando darle todas sus energías para escapar. Pero su cerebro estaba bloqueado. Sabía que no habría forma de poder huir. Y que aunque lo consiguiera, sería mucho peor. Su estómago, pecho y garganta dolían. Allí se habían conformado nudos, que el peligro se había ocupado de atar.
-¿Por qué has tardado tanto, Marcel?
Harry no respondió. El miedo le impedía hablar.
-Te has ido con Louis, ¿Verdad? ¿Qué ha pasado? ¿Te ha obligado a que le hicieras los deberes? Sabes que está mal hacer trampas. Aunque harías cualquier cosa por un amigo, ¿Verdad, nerdecito?-rió Jack.
-No...-susurró. Quería gritarlo. Pero el nudo en su garganta le dolía, y le impedía hablar.
-¿No? ¿Será que le has hecho otra clase de fa...?-su hermano gemelo lo interrumpió.
-¿Por qué mierda has llegado tarde, Marcel?-repitió la pregunta Dereck, mucho más furioso que su gemelo.
-No... Se me ha pasado la hora...-cerró los ojos esperando el primer golpe. Pero al no recibirlo, los abrió despacio, temeroso.
Dereck estaba delante de él. A apenas unos centímetros de distancia, mirándole con una vena hinchada por la rabia. Respiró hondo.-Te digo que llegues puntual por algo. Pero si ni siquiera puedes hacer eso, tienes prohibido quedar con Louis o sus amigos. Es por tu propio bien. Ahora, haz la comida.
El corazón de Harry se hundió. ¿No volver a quedar con Louis? ¿Ya no podrían ser amigos? Las lágrimas se agolparon en sus ojos, dispuestas a caer. Tenía miedo. Su cerebro pedía que no lo hiciera. Se preparó para el golpe. Su pecho dolía por el miedo al dolor inminente.
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El nerd. (Larry) (Larcel)
Teen FictionHarry, es un chico tímido. Nerd le dice la gente. Todos se meten con él, o lo ignoran. Excepto Louis. Louis, un chico completamente diferente a Harry, que se lleba la ley por su mano. A Louis le gusta el pequeño nerd, pero hay un pequeño problema. ...
