Reencuentro.
No mucho después de que terminaran de desayunar, se escuchó una bocina desde fuera de la casa. Pablo había llegado.
- ¿Ya son las seis y media? – preguntó un Louis decepcionado porque Harry se tuviera que ir tan pronto.
-Y treinta y cinco. -respondió la voz de su hermana pequeña, divertida.
El chico de aún cabello rizado, porque no tenía gomina con qué arreglar aquello, se levantó del sofá donde segundos antes estaba hablando animadamente con el más mayor, con una mirada ansiosa. Él también quería quedarse.
- ¿Estás nervioso? -le preguntó el castaño liso mientras ambos se acercaban a la puerta de la casa.
El chico de pelo alborotado le dio una mirada que transmitía lo nervioso que estaba. Apretó los labios en una fina línea, y asintió débilmente. No se movía más de la cuenta, apenas decía algo y apenas se movía un poco. Todos sus pensamientos estaban en el temor de si le caería bien a la familia de su madre biológica. ¿Y si se arrepentían de haberlo buscado? ¿Y si no les gustaba por su timidez, por ser tan débil, tan feo tan...?
- ¡Harry! -el de mirada azul interrumpió sus destructivos pensamientos. Sobresaltado, el chico de gafas oscuras levantó la mirada un poco con duda.
-Todo estará bien. Si pasa algo, yo te protegeré. – sonrió seguro. Ni una pizca de duda o falsedad en su voz.
Y así sin más, el dolor del miedo en el pecho del rizado, se aflojó. Como un suspiro de viento que se iba con todo, Louis le quitó el peso del miedo con unas simples palabras y una sonrisa.
**
Mar no paraba de dar vueltas en el salón. Su estómago era un remolino de nervios y de temor, y su mente era uno aún mayor. ¿Cómo estará su hijo? ¿Aún le considerará su madre? ¿Estará enfadado? ¿Podrá pedir su perdón? ¿Podrán empezar de nuevo? ¿La aceptará? ¿Aceptará que haya rehecho su vida?
No paraba de andar y andar y cuando llegaba a una pared, giraba y volvía a empezar. No podía más. Se había pasado toda la noche así y no había podido dormir nada. El dolor del miedo y los nervios apretaban en su pecho, estómago y garganta. ¿Y si todo salía mal? Los ojos se le humedecían al pensarlo.
Tenía que contenerse. Era una adulta después de todo. No podía ir y llorar en momentos de necesidad. Hacía ya años que había dejado de tener veinte años. Se suponía que era una persona madura. Y las personas como tal, se supone que lo tienen todo bajo control.
- ¿Segura que no quieres que me quede?
Se detuvo al escuchar la voz de su esposa haciendo por enésima vez la misma pregunta. ¡Por supuesto que quería que se quedase! Pero la muy.... Era juez y tenía un caso muy importante de corrupción. Aunque se lo pidiese no podía faltar. Sería muy egoísta de su parte pedirle que se quedara.
-Suspiró. Tienes trabajo, no se puede hacer nada. -dijo con una sonrisa comprensiva, aunque triste, antes de apretar los ojos para soltar las lágrimas de nervios.
La mujer que acababa de ponerse la chaqueta de su traje negro, odió verla así. Y por primera vez, odió el trabajo que tanto amaba. De verdad quería estar al lado de su mujer en ese momento.
Miró los ojos cristalinos de Mar, y le dio un beso en la mejilla. -Te prometo que volveré lo antes posible. Si ocurre algo, lo que sea, llámame. En seguida que pueda te llamaré de vuelta. Sabes que te amo, amor.
A la mujer bajita le hizo gracia que su esposa sonara más desesperada por irse, que ella por quedarse sola. -De acuerdo, Ana. Vete tranquila, Cole y yo nos las arreglaremos.
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El nerd. (Larry) (Larcel)
Teen FictionHarry, es un chico tímido. Nerd le dice la gente. Todos se meten con él, o lo ignoran. Excepto Louis. Louis, un chico completamente diferente a Harry, que se lleba la ley por su mano. A Louis le gusta el pequeño nerd, pero hay un pequeño problema. ...
