—Chicos, miren—Levanté la pulsera y se las mostré—. Debe ser de Camila.
—Es verdad. Cuando la chica curaba a tu hermano tenía esa pulsera—Mencionó el otro hombre lobo.
—¿Ella estuvo aquí? ¿Está lastimada también?—Pregunte.
—Ella fue capaz de dejarle las vendas de ese modo a Jake. Pero...¿Sería capaz de matar o mandar a alguien a matar a su propia hermana?—Pregunto el líder, desconcertado—. Creo que esta teoría ya es pasarse, pero también creo que no deberíamos descartar nada.
Nos quedamos en silencio por unos minutos, pensando. No conocía a Camila, así que tampoco sabía si era capaz de matar a su propia hermana. O mandar a alguien a que la maté. Eran hermanas y parecían llevarse bien. Bueno, eso parecía. Bien podían llevarse mal de vez en cuando...o quizá había sucedido otra cosa y nadie lo pensaba. Tal vez Camila era, incluso, otra víctima.
—Es extraño—Dijo el líder—. ¿Deberíamos recorrer el área por si acaso?
—No se.
Unos segundos después, lo decidimos. Comenzamos a recorrer el área, pero no nos alejamos de los otros. No planeábamos arriesgarnos. Hasta el momento, no encontrábamos ni a Camila ni nada interesante. Entonces, sucedió algo.
—Ay...—Me gire. El que había dicho eso era el hombre lobo que curaba a los demás junto a Franco y la chica. El resto nos giramos.
—¿Estás bien?—Franco se paro a su lado en unos segundos.
El chico se arrodillo y ahí notamos lo que había pasado. Tenía un cuchillo en la espalda.
—Espera, no te muevas—Franco se puso detrás de él y acerco su mano al cuchillo.
Aparte la miraba mientras oía como el chico se quejaba. Probablemente Franco le estaba quitando el cuchillo o algo. Una escena que no tenía ganas de ver, la verdad. Poco después, vi como Franco comenzaba a curarlo. Por suerte, tenía unas vendas y otras cosas a mano.
—Pero, ¿No viste quién te lastimo?—Pregunto el líder.
El chico negó con la cabeza y respondió:
—Solo...sentí el dolor del cuchillo de repente. Ay...
—Perdón. Ya me falta menos para acabar—Le dijo Franco. Parecía estar haciendo su trabajo con cuidado. Con bastante cuidado...
El líder camino cerca de nosotros, explorando esa parte de la zona. Estaba mirando hacía los lados, atento por si ocurría algo. Yo también estaba atento y entonces me di cuenta de que no había vuelto mas a la cueva con David y Jake. Bueno, luego les contaría.
Sentí que mi cuello dolía de vuelta por la herida que seguía teniendo. Aguante el dolor y traté de no demostrarlo demasiado. Había pensado que ya estaba listo para hacer mis cosas sin importar la herida. Quizá podía hacerlas, solo que me dolía la herida...
—¿Jacob, estas bien?—El líder se giro hacía mi y note que observaba mi cuello.
—Ah, si.
—¿Seguro?
—Si. De verdad, estoy bien.
—Esta bien, si tu lo dices...Pero podrías ir a descansar y si encontramos algo te informo.
—Estoy bien—Insistí.
—De acuerdo. Yo solo decía—Luego se giro para dirigirse al otro chico, probablemente por algo relacionado con su herida.
Poco después, estábamos retomando la caminata, pero un poco mas lento. Tanto el líder como Franco le habían insistido al chico que podría ir a descansar pero él se había negado. Y, bueno, Franco estaba casi detrás de él. Y bastante cerca, a decir verdad.
ESTÁS LEYENDO
Amor Prohibido
RomanceLos hombres lobo existían. Claro que si. Y, obviamente, tenían reglas. Reglas que debían de ser completamente respetadas. Cada manada hacía sus reglas. Y una regla que la mayoría de las manadas tenían en común era "Los hombres lobos NO se enamoran d...
