¿Que pasaría si una chica con ansías derramar sangre se reencuentra con dos chicos extremadamente locos?
Sus caminos se cruzaron cuando eran niños, pero ellos no se recuerdan el destino los volverá a unir.
Ellos tres están locos con ansías de inicia...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
No jugaremos a los novios.
Tan rápido habían pasado los días y ya se había cumplido un mes y un día sin volver a verlos. Creí que al regresar los iba a encontrar en la casa pero no fue así, se desaparecieron de la nada dejando sus pertenencias y no los entendía.
Axel se estuvo sintiendo frustrado con lo que había sucedido y le repetí mil veces que el no era vidente para saber lo que me iba a pasar. Él siempre nos quería proteger a ambas pero no siempre lo iba a poder lograr.
Nos reiteró a cada momento que no dejaría que esto volviera a ocurrir. Al pasar de las semana su enojo era muy notable, no nos quiso decir nada. Tuve que ir en busca de Lucas para saber si Axel le había contado algo pero me aseguro que no.
—¡Apúrate! —me grita Melina desde el piso de abajo.
Teníamos que ir a la universidad ya que estábamos en la semana de exámenes, me doy un vistazo en el espejo. No traigo nada de maquillaje y opté por una ropa cómoda, un top corset verde, con unos jeans negro y mis zapatillas.
Agarró mi mochila y bajo las escaleras, al estar afuera cierro la puerta. Melina me espera en su auto Porsche Taycan color rosa. Me subo en el asiento del copiloto y detrás va mörder acomodado.
—Extrañaba a mi bebé. —me dice y enciende el motor haciéndolo rugir, le da un beso al volante.
—Tú serás mi chófer. —bromeó y ella se ríe.
Conduce a gran velocidad saliendo de la residencial y mi mirada va fija en la ventanilla.
—Axel me confesó que ha hablado con ellos. —comenta, pero la verdad no me interesa.
—Oh.
—¿Qué les picó? Para que se alejarán.
—No sé y no me importa Melina.
Lo bueno es que no chocamos a la velocidad que iba y llegamos a tiempo a la universidad. Bajo del auto le abro la puerta trasera a mörder, decido no ponerle la correa.
Caminamos a la entrada principal y me fijo que hay policías rodando el campus ya que la directora se puso paranoica al encontrar al profesor muerto.
Me despido de Melina ya que ella va a la facultad de enfermería. Los pasillos están desolados, pero una mano se cierra en mi brazo y me hace voltearme.
Es Biel su cabello castaño está más desordenado que de costumbre y tiene ojeras muy notorias de llevar días sin dormir.
Arrugo el ceño al notar que mörder no le gruñe, solo lo observa detenidamente sin ni siquiera estar a la defensiva.
—Kaela podemos hablar. —su voz sale rasposa.
—Hablar ¿De qué?
—No he podido sacarme de la cabeza la muerte del profesor. —suelta un suspiro de cansancio.