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Mis días pasan entre ser un huésped en casa de mi hermana y las visitas a mi madre en horarios en los cuales mi padre está en la empresa

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Mis días pasan entre ser un huésped en casa de mi hermana y las visitas a mi madre en horarios en los cuales mi padre está en la empresa.

No menor es que Jenny haya conseguido pruebas sólidas de la intoxicación a la que era sometida mi madre: las medicinas que le fueron suministradas, en lenguaje sencillo, son narcóticos extremadamente fuertes que no solo la adormecen más de la cuenta, sino que le bajan las defensas, matándola lentamente.

Por mi parte quiero asesinar a mi padre con mis propios puños, quiero que sufra en carne propia lo que nuestra madre ha padecido a su lado.

Victoria me tranquilizó para entonces, sin ocultar su espanto.

―Debemos asestarle todos los golpes juntos, Spencer. Si le damos tiempo a levantarse, corremos peligro ―y tenía razón, porque si los abogados se enteran de nuestros planes todo nuestro esfuerzo de iría por la borda.

De momento, estábamos a la espera de los resultados de ADN.

Por seguridad y precaución, ya que se sospecha que una técnica del laboratorio donde me realicé la nueva muestra pudo estar implicada en la filtración a los periodistas, Jenny consiguió que me extrajeran sangre en otro sitio, a escondidas del mundo, convocando a Grace Dunne a hacer lo propio con el bebé.

Encontrarnos bajo esas circunstancias no ha sido nada agradable; ella apareció con el niño en sus brazos, hecho una bolita de mantas azules. Era tan parecido a mí que me asustó y por primera vez en mucho tiempo, dudé sobre el condón.

Ella ha dicho a Tori que el niño es de Chad, me repito. Entonces, ¿por qué no puedo dejar de pensar en la ínfima posibilidad...?

―Lo siento, lo siento mucho ―me dice en cuanto me ve en el instituto médico y no puedo más que tenerle lástima. Después de todo, es una chica de veinte años, aturdida por un padre opresor y sobornada por un tipo de mierda como el mío.

―Está bien Grace ―le digo mirando al niño que, quizás, sea de mi propia sangre ―, aprecio tu honestidad y que hayas entendido por qué era necesario repetir los estudios.

―Haré lo que sea necesario para subsanar mi error ―vulnerable, veo frente a mí a una muchacha desamparada, muy lejos de la joven que me sedujo una noche en un bar con mentiras y palabras guarras.

Jenny fue clara al citarla aquí, sincerándose acerca de las sospechas que recaen sobre mi padre. Ella respondió con una mirada extática y un llanto angustiante que no hizo otra cosa más que echar un manto de duda a su versión por escrito.

¿Por qué dijo que era de Chad?¿Acaso pensó que mi cuñado aceptaría, incondicionalmente, la paternidad del niño?¿Cómo puede ser que mi padre se acostó con una chica que bien podía tener la edad de su hija?

En una encrucijada, entiendo que ha optado por hacer el bien. O no tanto, sabiendo que Chad estaba casado.

El examen de sangre se realiza entre el niño y yo. Un examen que verificará que nuestro lazo sanguíneo corresponde al de hermanos y no, al de padre e hijo. Ella misma quiso traer al niño y no optar por un cabello para "descartar" errores.

Joya del mar - CompletaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora