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"Sad Girl"

Estaba acostado en la cama de Iván esperándolo. Era un cama King size con cobijas blancas con negro junto con unas almohadas esponjosas y cómodas. Las paredes del cuarto eran blancas y todos los muebles eran de una madera de cedro de color negra. Era un cuarto grande y bien proporcionado, no habían fotos ni cuadros decorando las paredes, solo había un gran espejo frente a la cama que estaba junto al armario gigantesco de dos puertas y en la mesita de noche solo había una lámpara de color blanco y una figura de un dinosaurio de plata.

He estado mirando cada detalle de la habitación una y otra vez y simplemente no me cansaba, era increíble como algo tan minimalista se podía ver tan elegante. Mientras esperaba que Iván regresara de contestar una llamada yo aproveche el tiempo a solas para enviarle  un mensaje a mi mamá para avisarle que estaba bien y que ya estaba en la escuela, ya se que estaba en la cama de el hombre con el que he estado durmiendo pero era solo una mentira a piadosa que  no vendría mal. Le di un vistazo a los mensajes nuevos que tenia en mi celular, un par de mensajes de mis amigos pidiéndome que les avisara si estaba bien y sonreí al leerlos, había pasado mucho tiempo desde que amistades se preocuparan genuinamente por mi  pero cuando estuve apunto de responderles Spreen entro a la habitación con una expresión que no logre descifrar. Me sente cuidadosamente en la cama mientras el me observaba apoyado desde el marco de la puerta.

— ¿Qué haces? — Preguntó el en voz baja, ese tono ronco y monótono que el siempre tenia y que por mas frio que fuera siempre parecía suavizarse cuando se dirigía a mi. Guarde mi teléfono bajo las almohadas y sonreí débilmente.  

— Estaba mandándole mensaje a mi mamá. -- Respondí con simpleza y con muchos nervios. Desde lo que paso en su oficina podía sentir algo diferente en la voz y en la forma en la que Iván me hablaba, sentía una sensación extraña como si me estuviera viendo como alguien diferente. 

El se quedo unos segundos en silencio, sus profundos ojos violetas se clavaron en mi mientras parecía analizarme. Mire hacia otro lado mordiendo ligeramente mi labio inferior con miedo. Tal vez el seguía pensando en dejarme, seguro ya se aburrió de mi y me trajo aquí para una despedida o algo así. Sin darme cuenta comencé a sobre pensar, miles de pensamientos corrían por mi mente hasta que las pisadas de Iván acercándose me hicieron devolver la mirada hacia el.     

Pero cuando Spreen cayo de rodillas junto a la cama mi confusión aumento de inmediato. Iván se inclinó sobre mi y se recostó sobre mi vientre, sus manos sosteniendo mis caderas de forma suave como si no quisiera que me moviera y su mejilla estaba recostada en mi estómago. Me relaje de inmediato cuando lo vi aunque la confusión seguía presente dentro de mi, el jamás había echo algo como esto. Pude notar que me veía de una forma extraña, como si estuviera fascinado conmigo pero a la vez había algo oscuro en su mirada, algo que me hizo sentir un escalofrío que recorría mi espalda. Los segundos de silencio pasaron y reuniendo toda la valentía de mi cuerpo posé una mano sobre el cabello negro medianamente largo de Spreen comenzando a  acariciarlo y pasando mis dedos entre los mechones de cabello de el, esto pareció relajarlo porque de inmediato cerró sus ojos y dejó salir aire pesado por su nariz.

Podría verlo de esa forma para siempre, podría admirar sus facciones relajadas todo el tiempo y no me cansaría. Sus labios carmesí medio abiertos mientras respiraba de forma tranquila, su mandíbula marcada relajada, sus largas pestañas negras decorando sus ojos cerrados. Sus grandes y venosas manos sosteniendo mi cadera como si temiera que desapareciera, su pelo negro cayendo por su frente de forma despeinada y jodidamente sexy. Sus rodillas en el suelo y su pecho pegado a la cama, su espalda subiendo y bajando por su calmada respiración. Todo en el me parecía perfecto.

𝐎𝐥𝐝𝐞𝐫 | 𝐒𝐩𝐫𝐞𝐞𝐜𝐤𝐢𝐭𝐲Donde viven las historias. Descúbrelo ahora