"He's my man"
El silencio en la casa era casi palpable, ni siquiera se escuchaba movimiento fuera de la casa, todo se sentía sumamente pacifico . Alexis abrió sus ojos con dificultad bostezando un poco mientras intentaba enfocar su mirada en la habitación mientras dejaba salir aire por su nariz. Ladeo un poco su cabeza mientras que con su mano buscaba algo a su lado, buscaba a Iván bajo las sabanas pero para cuando pudo voltear noto que el ya no estaba a su lado a lo que gruño bajo y se puso boca abajo en la cama sin darse cuenta haciendo un puchero mientras parpadeaba suavemente, la suave sensación de las sabanas blancas al rededor de el haciéndolo casi ronronear, desearía poder morir sobre esa suave y perfecta cama.
Después de unos segundos de sumo descanso Alex se levanto de la ama tallando sus ojos mientras se sentaba en el borde de la cama, la sabana blanca cubriendo su regazo. Su cabello estaba despeinado, casi enmarañado. Su vista se enfoco en el suelo, su mochila en una esquina de la habitación mientras que a un lado de la cama se encontraban sus zapatos, su gorro y su ropa esparcida en el suelo y aunque vio su ropa en el suelo prefirió levantarse y mirar el armario de Iván, en cuanto las puertas de madera de roble negro se abrieron el perfume y el olor característico del perfume y esencia de Iván impregnaron sus fosas nasales. Definitivamente ese olor estaba en su top 3 olores favoritos. Observo la ropa hasta que finalmente tomo una camisa a botones blanca que parecía ser la que había usado Spreen esa misma mañana, seguramente el fue el que limpio toda la habitación mientras que Alex estaba durmiendo. Sin pensarlo mas tomo la camisa entre sus manos y se la paso por sus hombros comenzando a ponérsela abotonando incorrectamente los botones de la camisa pareciendo mas desalineado de lo que ya estaba. Se miro en el gran espejo frente la cama de Iván, la camisa blanca apenas cubría completamente sus bóxer azules, era demasiado grande comparada a su tamaño. Paso las manos por su cabello intentándolo acomodar pero solo fue un recordatorio de por que solía usar gorro así que tomo su gorro del suelo y se lo puso cubriendo los nudos y pelos de vagabundo que tenia y con eso salió de la habitación en busca de Spreen.
Abrió la puerta del cuarto y asomo su cabeza mirando a cada lado del pasillo en busca de alguna señal de Spreen hasta que escucho ruido en el piso de abajo asi que a pasos lentos y silenciosos bajo las escaleras con cuidado. Al llegar al primer piso no pudo evitar mirar todo con mas detenimiento a como lo había visto antes al llegar, camino hacia la sala de estar, todo en esa casa emanaba de alguna forma frialdad y a la vez algo moderno que se veía bien a simple vista pero Quackity no pudo evitar pensar que todo ahí era demasiado sin vida. Aunque pudo ver un Play Station 4 y una hilera de videojuegos a su lado, un pequeño toque de Spreen a decir verdad. Había una pintura de un bosque, arboles sin hojas con ramas negras y un cielo totalmente blanco, emitía una sensación extraña a lo que Alex solo sacudió su cabeza y continuo su camino. Miro el sofá y vio algo que le llamo la atención, unas gafas de sol oscuras y redondas decoradas al rededor con un diseño de cuadros blancos y negros, no eran para nada el estilo de Spreen pensó, pero cuando estuvo apunto de tomarlas entre sus manos la voz de Iván desde la cocina lo saco de sus pensamientos.
--Alex, ¿Ya despertaste? -- Hablo Spreen desde la cocina a lo que de inmediato Quackity camino hacia donde estaba.
Quackity entro a la cocina con pasos lentos y cuidadosos mordiendo suavemente su labio inferior al ver a Spreen parado de espaldas sin camisa dejando al descubierto los músculos de su espalda, Alex pudo llegar a divisar un par de rasguños que el mismo había dejado hacia unas horas, aunque se sentía orgulloso de ser el quien las dejo solo las ignoro. Se acerco y rodeo su cintura con sus brazos abrazándolo por la espalda a lo que estaba seguro que escucho a Spreen suspirar suavemente.
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𝐎𝐥𝐝𝐞𝐫 | 𝐒𝐩𝐫𝐞𝐞𝐜𝐤𝐢𝐭𝐲
Teen Fiction'Yo puedo quitar el peso de tus hombros' La necesidad de obtener atención y cariño que no te dieron tus padres te hace tan vulnerable, más a hombres mayores que aman ser venerados como del que el Joven Alex se enamoró, el mismo sabía que estaba mal...
