Capitulo 21

105 13 1
                                        

[30 de marzo del 2006]

(Miércoles por la noche)

— ¡Ya bajo a comer! —Grite desde la terraza orando porque se hayan escuchado mis alaridos.

Una semana ha pasado desde que me mudé a la mansión de mi padre en Minato junto con Wakasa, aún sigo en contacto con mis amigos excepto con Manjiro.
Emma me ha contado que el está muy arrepentido y ha hecho todo lo posible por entablar un contacto de comunicación hacia mi. Pero, aunque yo haya tenido tentaciones de responder a sus maneras extrañas de contactarme, me he negado.

¿Por qué? Porque se metió con mi difunta madre que en paz descanse. Además, Manjiro sabía que ese aparte de ser mi punto más débil, también es mi punto de ofensa, lo cual quiere decir que nunca lo voy a perdonar.

Me encontraba en la mesa del comedor al lado de Yukito, observando a los peces, dos en específico, Fluflu y Lulu. Me recordaban mucho a las bailarinas de Izana, Goldy y Flofy, eran idénticas.

— ¡Kio! —Yukito me saco de mis pensamientos.

— ¿Pasa algo como para que me tengas que gritar? —Bufe frunciendo mi ceño.

— Si, estabas mirando a un punto fijo como una loca psicópata. —Lo mire mal.

— Loca psicópata tu abuela, a mí me respetas imbécil.

— ¡Bueno los dos se callan. —Interrumpio mi padre. — ¡Cállate! El único que me puede callar es Waka. —Lo fulmine con la mirada.

— Cállate, Aiko. —La cereza que le faltaba al pastel finalmente hizo su aparición. — Te odio. —Le lance un cubierto.

— Yoshida, ¿Que tan grande es esta mansión? —Me recosté en mis manos. — Mm no sé cómo explicarte, pero con esto te dejo claro. Hay lugares de esta mansión que ni yo conozco.

— ¿Por qué compras una mansión tan grande solo para dos personas y un poco de personal?
Wakasa arrugó el ceño viendolo incrédulo. Posiblemente pensando en todo el dinero que se gasto. — Porque es más cómodo vivir en un espacio grande.

Wakasa negó con la cabeza sentándose al lado de Yukito. — ¿Saldrás con nosotros hoy, Kio?

—No, me quedaré en casa. —Respondí a Yukito. —¡Vamos! Hace mucho tiempo que no has salido de estás cuatro paredes... Deberías salir, distraerte. —Yukito tan intenso como siempre.

No era de mi agrado querer salir. La comodidad de esas "cuatro paredes" era la mejor sensación que cualquier lugar que tuviera que visitar. No cambiaría la comodidad de mi casa por una salida.

—Disfruten ustedes, yo veré una serie mientras como un helado, ustedes diviértanse.

Ellos negaron con la cabeza mientras se levantaban de sus asientos murmurando cosas que podía oir. _¿Siempre fue así._ Susurro Yukito— _No, antes nadie la sacaba de las calles.

Ignore sus murmullos mientras suspiraba cansada. —Yo también ya me voy. —Afirmo Yoshida dándome un beso en la frente y yéndose.

Sentir ese silencio en esa enorme mansión, a pesar de que la servidumbre estaba haciendo sus labores matutinas, era abrumador, me sentía tan sola y tan vacía por alguna razón.
Algunos dirían ¿Por que no solo saliste con tus hermanos y ya? No sentía adrenalina o emoción como para querer intentar hacer algo, lo máximo que sentía era aburrimiento y unas inmensas ganas de llorar. No quería seguir sintiéndome así, pero... Varias emociones se acumulaban con el pasar de los días desde que me mudé a Minato, extrañaba a todos mis amigos, en especial a ese rubio imbecil que tanto me hirió con sus palabras.

| YOU WILL ALWAYS BE YOU |Donde viven las historias. Descúbrelo ahora