[31 de marzo del 2006]
Llegué al lugar en dónde hacíamos las reuniones de ToMan hace un año. Este lugar es un hospital que está en demolición, lo utilizamos por un tiempito debido a que la policía merodeaba muy seguido el templo, así que tuvimos que cambiar el lugar de reuniones.
Me senté en un andén mientras consentía un pequeño gato negro, por creencias, se dice que encontrarse con un gato negro es de mala suerte quizas... ¿Un mal augurio?
Que estupidez más grande, pueden meterse sus creencias por el trasero.
—Un amiguito tan lindo no puede ser de mala suerte ¿Verdad pequeño? -Lo mime en lo que llegaba Manjiro, si es que decidía venir.
Mis pensamientos giraban en torno a Izana, esa llamada recibida no me dejó dormir, llore la mayoría de la noche, con lo cual me sentí estúpida ya que literalmente nunca estuvimos en algo.
Mis pensamientos desaparecieron cuando una motocicleta se escuchó a unas cuantas distancias, el sonido de un motor que conocía muy bien.
El gato se fue, seguro porque el sonido de la motocicleta de Manjiro lo austo.
—Michiru... Creí que no vendrías.
—Tampoco puedo creer que estoy aquí... —Suspire mientras lo miraba a sus ojos negros. —¿Cómo has estado?
Desvíe la mirada y me quedé mirando el horrible paisaje que escogimos para hablar.
—Bien... —Se quedó callado por unos momentos cuando escucho unos sollozos.
Mi mirada se giro en torno a el sorprendida porque no esperaba a que el llorara.
—Todo lo que diga que está bien conmigo es mentira... No estoy para nada bien... —Lo recosté en mi hombro mientras lloraba. —No sabes la falta que me has hecho... Te extraño, los chicos te extrañamos, s-se que no debí haberte dicho lo que te dije pero estaba enojado y-y me sentía agobiado.
Me aparte de el. —Lo que me dijiste me dolió...
—Lo sé... Y lo siento mucho. -Lo mire a los ojos con algunas lágrimas en mi rostro.
—Tienes suerte de que te quiera como mi hermano. —Lo abrace y comencé a llorar acompañada de el. —Yo también lo siento, debí darte algo de espacio y no preguntar demás sobre temas que ni siquiera son de mi familia.
El me abrazo aún más fuerte. —No digas eso, eres de mi familia y lo sabes, el abuelo te quiere como a una nieta, Emma y Shin tambien te quieren como si fueras su hermanita.
—Gracias.
Nos separamos del abrazo, eso era lo que más amaba de tener una amistad con Manjiro, la comunicación entre nosotros siempre era fácil, nunca se sentía tensa ni era difícil de descifrar los pensamientos del otro.
—¿Quieres ir a comer ramen? Por acá hay un lugar que vende un ramen delicioso.
—¿Desde cuándo conoces tan bien esta zona? Antes te perdías en la esquina de la casa. —Manjiro se sonrojo un poco.
—¡Cállate! No tienes porqué mencionar eso estúpida... -Me seque las lágrimas mientras me reía. —Estuve frecuentando la mayor parte de Minato buscando alguna forma de contactarte, pero no encontré nada es como si la tierra te hubiera tragado.
—Pero mira el lado bueno, ya estamos aquí.
Conducimos las motos hasta el restaurante, estuvimos hablando de todo lo que había pasado, de como se encontraban todos los chicos.
—¿Recuerdas a la vieja que dijo que iba a pasar algo importante en mi vida? —Mire a Manjiro prestándole mucha atención cuando menciono eso.
—Ujum, ¿Que con eso? —Apoye mi mejilla en una mano.
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| YOU WILL ALWAYS BE YOU |
Romance[La historia se basa en mi segunda RD de Tokyo Revengers] Aiko Imaushi, hermana de Wakasa Imaushi uno de los fundadores de la famosa pandilla de los Black Dragon's, se enamora del hermano adoptivo de Shinichiro Sano, Izana kurokawa, haciendo que el...
