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Sunoo hace de sus manos unos puños; no sabia muy bien el por qué estaba yendo donde Lee Heeseung, de hecho, ¿qué carajos hace yendo donde Lee Heeseung?

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Sunoo hace de sus manos unos puños; no sabia muy bien el por qué estaba yendo donde Lee Heeseung, de hecho, ¿qué carajos hace yendo donde Lee Heeseung?

Su instinto le dice que debe volver con sus amigos, quizás nada bueno puede salir. Porque venga, él no es ningún idiota, o bueno, eso quiere creer. Pero el que Heeseung lo esté llamando, para...¿sabe quien cosa? Es algo de sospechar, si bien han tenido platicas cuando Sunghoon los dejaba a solas, no se veía a él mismo estand...Oh.

«¿Alguna vez Sunghoon te ha dicho lo atractivo que eres, Sunoo?»

«Entiendo que estés molesto con Sunghoon, él no debería joder las cosas con alguien como tú»

No lo jodan.

No. Imposible.

¿O podía ser una posibilidad abierta?

Sunoo comienza a creer en las palabras de Riki y una sensación extraña golpeó su cuerpo. No, de hecho, algo golpeó su cuerpo y la parte de su cintura comenzó a doler repentinamente. Soltó un pequeño gemido de dolor y maldijo en voz baja.

—Vaya, ¿quién creería que de Kim Sunoo saldrían tales palabras?—dicha voz, que tiene dueño y uno muy bonito, hace que el peli rosa voltee su rostro.

Allí mismo se encuentra con Heeseung quién le sonríe con dulzura, una sonrisa que roza lo inocente. Pero Sunoo sabe muy bien que Lee Heeseung es descartado, desechado, expulsado y exiliado de ese concepto.

El cabrón hace de las suyas.

—¿Nunca me has escuchado maldecir a tu amigo?-pregunta volviendo a su postura mientras toca levemente su lado golpeado.

—Uhmm, sí. De hecho, eres alguien desconocido para mí cuando eso sucede—Heeseung asiente—. Pero no creí que una simple silla se volvería la peor peste de este mundo.

Oh sí. Se golpeó con una silla, una que estaba al lado de Heeseung y quien amablemente la corrió del lugar, claro, cuando él ya se había hecho trizas la cintura. ¿Le quedará alguna marca?

—Que digo, puedo sorprender a veces.

—Y para bien, eh.

El ambiente entre ellos quedó en completo silencio por unos cuantos segundos y Sunoo sintió asfixiarse, no era la primera vez que estaba sucediéndole en la noche y eso le jodía en cierta parte.

—Vamos—sin soportar más dicha tensión, se propone en tratar de saber que es lo que desea Heeseung de él—, dime que quieres, Lee.

—¿Disculpa?—Heeseung frunció su ceño y murmuró.

—Sí—Sunoo asintió—. ¿Que quieres?—insistió.

—¿Pues hablar contigo, quizás?—dudoso, Heeseung responde ante un Sunoo ansioso.

—¿Sobre qué?—cruzándose de brazos, vuelve a preguntar.

—Vale...—Heeseung dejó de lado su vaso lleno de alcohol e imitó la pose de Sunoo—. Hombre, que no estoy por decirte nada de Sunghoon, por si eso es lo que piensas. 

Please, please, please! [Sunsun] finalizada. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora