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La lluvia caía torrencialmente y Minhye observaba por la ventana preocupada

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La lluvia caía torrencialmente y Minhye observaba por la ventana preocupada. Sunoo no estaba en casa y tampoco respondía sus llamadas, incluso llegó a llamar a Sunghoon pero obtuvo el mismo resultado. Nadie respondía a sus llamados y aquello comenzaba a hacerla sentir temerosa; ¿qué si había sucedido algo? Imposible. Alguien le diría. Aún así, ¿por qué Sunoo no respondía? Él siempre atendía su móvil o le mandaba un pequeño "Estoy bien". Eso la dejaba tranquila, sin embargo ahora siente un presentimiento que la mantiene inquieta y alerta al mismo tiempo.

Minhye suspira con fuerzas e intenta tranquilizarse a si misma, se dice que todo está bien y que pronto Sunoo aparecerá por casa con su preciosa sonrisa que ilumina su mundo; porque por más cargada que se encuentre de trabajo y tenga cierto estrés ante este, el solo ver a su hijo una calma llega a ella de forma inmediata.

Sunoo es su todo. Su sueño hecho realidad, su ángel, su niño y vida misma.

La mujer de cabellos castaños frunce su ceño al notar una silueta en la vereda del frente, gracias a la lluvia tan intensa no pudo identificar bien de quien se trataba pero cuando reconoció aquella chamarra azul cielo una mueca de desconcierto y a la vez de temor formó parte de su rostro. Apresurada en abrir la puerta, Minhye no escatima sus impulsos y rápidamente busca las llaves en su bolsillo, cuando la abre nota como una cabellera rosa se acerca corriendo hasta ella.

—¡Vamos Sun, entra, entra!—le pide.

Sunoo sigue corriendo hasta entrar a su casa y cuando por fin se encuentra dentro de lo que se le debe catalogar como "hogar", se desmorona cayendo de bruces al suelo ocasionando que su madre suelte un grito al pensar que se había descompensado.

—¡Sunoo!—tirándose sobre su hijo, lo toma rápidamente de sus mejillas y nota aquellas marcas hechas anteriormente por él—. ¿Qué... Qué sucedió?

Sunoo no paraba de llorar, su respiración era casi nula, no podía hablar. No encontraba la forma de comunicarse con su madre. El pecho le ardía, sus piernas le dolían y la cabeza le daba vueltas dejándolo un tanto mareado; quiere gritar a causa de la frustración pero lo único que logra es seguir soltando tantas lágrimas como le es posible. Estaba a punto de contraer otro ataque de pánico.

—Suni, por favor dime qué sucede. ¿Por qué estás llorando? ¿Por qué viniste bajo el agua? ¿Acaso Sunghoon no pudo traerte y...—al escuchar el nombre de Park, Sunoo suelta otro sollozo—. ¿Has discutido con Sunghoon? ¿Es eso?

«¿Es eso?»

Era mucho más que eso; pasaba de ser "eso" para convertirse en una bola gigante que amenazaba con aplastarlo por quinta vez en lo que va del día.

—Mamá, Sunghoon y Jungwon... Ellos—por más que buscaba decirlo, las palabras se quedaban atascadas en su garganta quemándolo—. Ellos, ¡mierda!

Sunoo comenzó a golpear su cabeza de forma cruda, sostuvo sus cabellos y jaló de estos con fuerzas mientras su cuerpo entero comenzó a temblar producto de los nervios; no lo hacía por el frío, eran meramente los nervios de toda la situación y como el peso de esta iba cayendo en sus hombros a medida que el tiempo pasaba y él era cada vez más consciente de lo sucedido.

Please, please, please! [Sunsun] finalizada. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora