«Te ruego, no me avergüences, cabrón»
En dónde Kim Sunoo y Park Sunghoon tienen una «relacion-no relación». Pero eso no es lo más catastrófico de ambos, quizás uno de ellos diría...
«-Jodidos y todo, ambos nos queremos»
«-Jodido estoy por tí, ¿que d...
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—Esto lo tomo como una jugada sucia.
Sunghoon rió ante las palabras de Sunoo.
—Vamos rosita, solo vine aquí para salir contigo. ¿Pensabas dejarme plantado?—aventura.
Sunoo voltea su rostro para encontrarse con los chispeantes orbes de Sunghoon. Posiblemente piense que dirá un «claro que no, jamás te dejaría plantado», cuando en realidad le picaba la lengua por decirle que podía irse a la mierda e ir a joder a otro con su maldita insistencia.
Pero...
Debía hacer como si no supiese nada, mostrar una faceta de un chico que no sabe lo que sucede alrededor suyo. Detesta eso. Quiere golpearlo hasta saciar su molestia, pero se contiene porque cree que nada se soluciona con violencia.
«Pero con Park Sunghoon la violencia puede ser un camino factible»
—Ganas no me faltaban, pero ya sabes, soy débil ante ti—murmura con una pequeña sonrisa.
Aquellas palabras surten efecto en Sunghoon, el cual vuelve a sonreír con gracia y sin darle oportunidad alguna a Sunoo, estampa sus labios creando un pequeño beso. Un beso que para Sunghoon fue cálido, mientras que para Sunoo fue frío y con falta de vida.
—Dime algo—una vez separado del pelirosa, murmura—. ¿Por qué no respondías mis mensajes? Te he dejado unos cinco, al menos.
—Siento eso—mentira, no lo siente—. Pero he dedicado mi tiempo a estar con mi madre, quería pasar tiempo con ella. Ya sabes, no tenemos muchos momentos para estar juntos y-
—Sí, sí. Lo entiendo—Sunghoon corta su explicación y suspira.
Sunoo sintió aquello como un golpe en su pecho; otra de las cosas que odiaba pero que nunca le dio una importancia mayor, pues se decía a él mismo que lo suyo no tenía tanto interés como lo de Sunghoon. Sin embargo, ahora puede sentir ese sabor amargo al no ser escuchado.
Sunghoon jamás lo ha escuchado.
—Creí que estabas molesto conmigo y comencé a pensar en alguna posibilidad de haberla cagado ayer, ¿no lo hice?
«La cagas con todo lo que haces, Park»
—No, nada sucedió—Sunoo niega y suspira—. ¿Ha sido un buen día para ti?
—Un poco cansado, demasiado que hacer y anoche no he dormido lo suficiente.
—¿Y por qué no has dormido lo suficiente?—Sunoo indaga.
Repentinamente Sunghoon traga con fuerzas, es como si hubiese dicho algo que no debía. Sunoo capta aquello y la idea de que ha pasado la noche fuera de casa se prende como una pulga en su mente, eso lo hiere.
—Sufro de insomnio, Sun.
—Nunca me lo has dicho—niega.
—Claro que sí, te lo he dicho cientos de veces. ¿Dónde tienes tu cabeza?—Sunghoon intenta sonar convencido de sus propias palabras y empuja levemente al joven que tiene de su lado.