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La manera en la que Sunghoon tomaba su mano le traía cierta calidez que había perdido aquella noche en dónde, todo se fue al carajo, al menos por estas casi dos semanas en las que no hablaron y menos se vieron

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La manera en la que Sunghoon tomaba su mano le traía cierta calidez que había perdido aquella noche en dónde, todo se fue al carajo, al menos por estas casi dos semanas en las que no hablaron y menos se vieron.

Bien, debe admitir que el rubio le hace sentir un sinfín de cosas; es un torbellino de emociones que no puede procesar con tranquilidad, eso le desagrada en cierta parte. Nunca se ha visto tan desastroso ante una persona, mucho menos creyó que caería tan profundo como lo hizo con Park Sunghoon, el tipo que es de las personas menos indicadas para intentar tener algo serio.

Porque sí, le ha quedado ese gustillo de cuando Heeseung (otro jodido que está carcomiéndole la cabeza) lo llamó «noviecito» y Sunghoon rápidamente negó esto con brutalidad. Entiende en cierta parte que no hay una relación más que lo que tienen, pero por otro lado le hubiese gustado que no fuese tan...., ¿directo?

¡Mierda!

No lo sabe, simplemente no puede entenderse.

—¿Dónde estamos yendo, Hoon?—intentando sacar el silencio que comenzaba a abrumarlo, le pregunta observándolo.

Allí mismo se deleita con su increíble perfil, es definido, no hay ninguna imperfección, solo su piel lisa y suave siendo adornada por pequeños lunares que siempre le gustaron. Le daban un toque especial a su Park Sunghoon.

¿Su Park Sunghoon?

No.

No cree que Sunghoon sea 100% suyo. Tampoco piensa reclamarlo como un premio, pues es una persona después de todo. Eso sería tratarlo como una «cosa» y no se siente a gusto con el significado.

—Iremos dónde Jay y Heeseung se encuentran—le comunica dándole una pequeña mirada. Había una sonrisa en su rostro, estaba feliz por verlos—. ¿Por qué lo preguntas?

—Curiosidad—intentando mantenerse lo más neutral posible, Sunoo ruega para sus adentros sonar convincente.

No quería verse afectado. Aún se dice que es muy reciente lo que sucedió con Heeseung y el que Sunghoon no lo sepa está comiéndole los sesos, quizás la poca materia gris que posee esté yéndose por completo de su cabeza.

¿Por qué no lo pensó antes y desistió?

Oh, lo olvida... ¡Se dejó llevar por lo que sería una calentura del momento!

¿Que puede esperar de él mismo? Sigue siendo un hombre al final del día, ni que intentará salvarse de entre tantos.

«Un poco de decencia, Kim Sunoo. Sólo un poco y verás como todo dejará de ser tan catastrófico».

Las palabras las tiene, ahora es ponerlas en práctica.

—Pues no pareces muy entusiasmado en ir, entiendo que el lugar pueda parecerte desagradable o un poco...

—Lúgubre, tétrico, siniestro—finaliza por Sunghoon ocasionando que este lo mire confundido—. Vamos Park, ¿me dirás que es un lugar lleno de flores, globos de colores y cantan canciones alegres?

Please, please, please! [Sunsun] finalizada. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora