«Te ruego, no me avergüences, cabrón»
En dónde Kim Sunoo y Park Sunghoon tienen una «relacion-no relación». Pero eso no es lo más catastrófico de ambos, quizás uno de ellos diría...
«-Jodidos y todo, ambos nos queremos»
«-Jodido estoy por tí, ¿que d...
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Rápidamente el tumulto de personas comenzó a ser cada vez más y más, muchos coreaban y soltaban insultos incentivando la pelea, algo que Sunoo no deseaba.
Pues conocía a Sunghoon muy bien cómo para dejar que siga haciendo una idiotez así.
—¡Deja de mirar y acompáñame!—Sunoo tira de Heeseung.
Realmente Heeseung estaba dispuesto a ir, pero dentro suyo aun no podía procesar lo que estaba viendo. Sunghoon prometió no volver a causar problemas en el único bar en qué los reciben de la zona céntrica.
Tomando una profunda respiración, es él quien toma la iniciativa de llegar lo más rápido que puede donde está ocurriendo la pelea y para eso, decidió tomar la mano de Sunoo y llevarlo, prácticamente, entre jalones.
Sunoo por otra parte comenzó a sentirse enfermo, no le gustaba la situación en la que estaba viéndose envueltos. Escuchar como pedían golpes y alentaban le causa repelús al lugar, además Sunghoon estaba haciendo lo que prometió no volver a hacer.
Todo lo que pidió que no hiciera, estaba haciéndolo nuevamente.
¿Otra decepción en puerta?
Posiblemente.
¿Tiempo de pensar en eso ahora?
No.
—¡Sunghoon!—escucha a Jay llamarlo.
Sus ojos lo buscan desesperados dentro de la muchedumbre y cuando lo divisa, se encuentra como el chico está siendo sostenido por un tipo. Le imposibilitaba ayudarlo, por ende, solo quedaban Heeseung y él.
—¡Suéltalo, pedazo de mierda!
Al parecer Heeseung decidió ayudar a Jay primero.
Así que optó por ir donde Sunghoon, empujando a los tipos que se posicionaban frente suyo, estaba dispuesto a ayudarlo o mejor dicho, sacarlo de un embrollo que puede ser más grande si así fuese el caso.
—Sunghoon—lo llama una vez que está detrás suyo—. ¡Sunghoon!
Pero el rubio estaba entretenido con el tipo, que al parecer, no contaba con todos sus sentidos. Algo obvio, ¿no?
—¡Eres una porquería! ¡Que te jodan a lo grande, hijo de puta!—Sunghoon exclama con cólera y le da un puñetazo.
El tipo muestra una mueca de dolor, más no se rinde y simplemente suelta un golpe dándole a Sunghoon en su quijada.
Eso fue suficiente para Sunoo.
—¡Basta, basta!—debe gritar para ser el centro de atención y poder sacar a Sunghoon del lugar.
Tomándolo de su cintura, tira del rubio quién había vuelto a tirarle un puñetazo limpio que dio en el ojo de su contrincante.
—¡Suéltame, Sunoo!—Sunghoon intenta soltarse pero Sunoo no se lo permite—. ¡Que me sueltes, mierda!