«Te ruego, no me avergüences, cabrón»
En dónde Kim Sunoo y Park Sunghoon tienen una «relacion-no relación». Pero eso no es lo más catastrófico de ambos, quizás uno de ellos diría...
«-Jodidos y todo, ambos nos queremos»
«-Jodido estoy por tí, ¿que d...
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Tres días habían pasado del encuentro con Sunghoon y Leo.
Tres días después Sunoo pudo salir de su habitación y sentarse en el sofá de la sala de estar, su mirada solo se enfocaba en la nada misma. Fueron días en dónde se replanteó demasiadas cosas, una de ellas y cree que es la más fuerte, fue la necesidad que brotaba de algún lugar de su cuerpo. Esa necesidad se cataloga "quiero llamar a Sunghoon y decirle que venga". Ni él sabe cuánta tentación tuvo, tampoco supo cómo se controló de no contestar sus mensajes que seguían llegando, si él quería olvidar a Park, este se lo ponía muy difícil. Porque sí, le decía cosas totalmente endulzantes para su pobre oído y fácil resignación. Casi cae.
Pero agradeció en creces como su mente se encargó de recordarle cada una de las situaciones en la que se vio metido a causa de Park Sunghoon. Recordó las veces en dónde debió ir a buscarlo borracho al bar que detesta, las veces que discutieron por encontrarlo fumado e ido, se vio a si mismo llorando por su culpa y por la suya también. No supo salir de ese enriedo a tiempo; o no, quizás si nunca le habría dado entrada a Sunghoon no estaría pasando por algo así. Aunque dicen que todo sirve como enseñanza, a este punto Sunoo no sabe si es enseñanza o un gran trauma que le produjeron.
Ahora mismo, que se encuentra solo y tiene la libertad de estar en su hogar, decidió llevar a cabo un plan que vino merodeando en su mente desde que leyó un mensaje de dicha persona que...
Qué recuerda y la molestia llega, no tan fuerte como con Jungwon y Sunghoon, pero la tiene picándole la nuca.
Sí.
Sunoo le mandó un mensaje a Heeseung para encontrarse en su hogar, de hecho, lo está esperando y por eso ha decidido salir de su madriguera, como su madre le apodó entre preocupada y risible. Él no podía objetar nada ante eso, la mujer tenía la razón.
Aunque quiere pedirle que no lo culpe, aquél día donde volvió de la tienda de conveniencia, llegó tan afectado que Minhye tuvo que calmarlo y pedirle explicaciones, unas lentas y pausadas explicaciones. Evidentemente su madre se molestó tanto con Sunghoon que llegó a casi maldecirlo.
¿Como es que las madres pueden pasar de querer a tenerle un profundo rencor a alguien tan rápido? Bueno, se trata de su hijo. Compresible.
Sunoo restriega sus manos sobre sus piernas y respira con fuerzas. Heeseung no tardaría en llegar, eso lo tiene nervioso y ansioso. Es decir, sabe que fue su idea de verse nuevamente después de ocho días de lo ocurrido y en cierta parte hay algo que lo tiene desencajado...
¿Quizás sea por Heeseung? ¿O es su mente jugándole una mala pasada?
—Lee Heeseung, ¿donde estás?—murmura observando el reloj de pared.
Cinco minutos.
Cinco minutos después Sunoo se encontraba abriendo la puerta de su casa para encontrarse con un Lee Heeseung parado frente suyo. El pelirrojo mantenía su vista fija en el suelo hasta que su presencia fue lo suficientemente fuerte como para que alzara su mirada encontrándose con unos orbes color marrones claros que decían mucho. Heeseung tomó una profunda respiración y, en su interior, se debatía si lanzarse contra Sunoo y abrazarlo o quedarse donde se encuentra.