«Te ruego, no me avergüences, cabrón»
En dónde Kim Sunoo y Park Sunghoon tienen una «relacion-no relación». Pero eso no es lo más catastrófico de ambos, quizás uno de ellos diría...
«-Jodidos y todo, ambos nos queremos»
«-Jodido estoy por tí, ¿que d...
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—... And I know weweren't perfect but I've never felt this way for no one...
La preciosa voz de Sunoo se escucha por toda la casa. Se encuentra demasiado metido en el papel de cantante que no es consciente de nada, ni siquiera de cuántas veces estaban golpeando la puerta principal.
Sintiendo como su móvil vibra en el bolsillo delantero de su pantalón, lo saca y ve unos cuantos mensajes de Riki y Jake, quiénes le hicieron prometer que más tarde en la noche se conectaría para jugar en línea, extrañamente Jungwon dijo que no tenía demasiados ánimos para ello y desistió de la idea. Ninguno preguntó el porqué, pues si de algo saben es que Yang prefiere guardarse sus problemas o preocupaciones y cuando cree necesario hablarlo, lo hace. Por eso mismo le dieron su espacio sin forzarlo a nada.
Desviando su atención de los mensajes que pronto les respondería a sus amigos, ve unos tres de Sunghoon.
"Inservible"
«Estoy afuera, Sun»
«¿Piensas abrirme o tendré que seguir escuchándote cantar?»
«Olvídalo, veo a tu madre llegar. Entraré con ella, tonto».
Quizás debieron pasar unos diez segundos para que escuche como la puerta se abre y a los pocos segundos pequeñas carcajadas inunden la sala de estar. Sunoo toma una profunda respiración y acomoda un poco sus ropas, pero no retoca su cabello, no es como si lo tuviese desastroso, las pequeñas ondas que se le crean luego de tomar una ducha le quedan, a su parecer, bastante bien. Le dan el toque justo que combina con el rosa pálido que lleva.
¿Será tiempo de cambiar su estilo?
Quizás el rosa ya no sea lo suyo.
—¡Sunoo, nuestra visita ha llegado!
Su madre parecía tan feliz al tener a Sunghoon en casa que a Sunoo se le creó un pequeño nudo en su estómago. Es evidente que ella no sabe absolutamente nada sobre su "relación-no relación" con el rubio, tampoco es consciente de cuántas veces discuten o como suelen meterse en problemas por decisiones que Sunghoon toma de forma apresurada.
Si tan solo lo supiera; ella le pediría de rodillas que salga de esa relación desastrosa en la que se ve envuelto, pero de la cual no puede salir.
Decidido a hacer de la noche algo bueno para su madre, pone una de sus mejores sonrisas y camina hasta la sala de estar, sus voces habían disminuido, parecían hablar en secreto. Una vez que se encuentra con ellos no puede evitar en sorprenderse ante como Sunghoon llegó. Todas aquellas ideas en dónde creyó que lo vería desfachatado se fueron al instante que percibió su vestimenta e incluso su delicado peinado.
No era el Sunghoon que conocía.
—Sunoo—el rubio lo llama con una gran sonrisa de por medio.
Acercándose hasta él, intenta apaciguar la molestia que traía colgada en su cuerpo desde la noche anterior. Él también debe darle una buena impresión a su madre; no puede permitirse mostrar el desastre en el que se convierte cuando Sunghoon está a su lado.