24✓

685 74 58
                                        

«Lo siento

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


«Lo siento. Pero Leo se durmió y no puedo dejarlo a solas. Nos vemos en otro momento»

Jungwon rodó sus ojos y no respondió ante el mensaje de Sunghoon. Él verdaderamente quería verlo, pues hace unos tres días en dónde el rubio no le daba señales de vida, apenas respondía a sus mensajes y claro está, cuando lo hacía, parecía obligado ante ello y si es sincero, hay algo que lo está matando por dentro...

Lo jode demasiado que Sunghoon se vea tan afectado por lo que sucedió con Sunoo. Cuando le prometía dejarlo, lo hacía con tal convicción que eso lo mantenía seguro ante lo que podía suceder en el futuro y ahora que se encuentran libres de Kim Sunoo... Todo está como la mierda.

La puerta de su casa es tocada con cierta insistencia y eso lo saca de sus pensamientos. Jungwon comienza a caminar en dirección a la entrada. Posiblemente se trate de sus padres, Sunghoon no es. Ya le ha dejado en claro que no lo vería por sabe cuánto tiempo, eso lo hace soltar un suspiro pesado.

¡Realmente quería verlo! Y poco le importa si estaba Leo, el niño no era una molestia para él. Pero Sunghoon se negaba a dejar que lo conozca.

¿Acaso solo Sunoo podía verlo?

—¡Qué ya voy!

Maldición.

Las personas no tenían paciencia hoy en día.

—¿Quién e...

Sus palabras se quedan en el aire cuando alguien lo toma del cuello de su chamarra y lo acerca con fuerzas hasta él. Jungwon no fue lo suficientemente rápido para darse cuenta de quién se trataba, pero cuando puso percibir aquél perfume característico, entendió que se trataba de Jake.

—¡¿Qué haces, Jake?!—intenta soltarse poniendo resistencia.

Los feroces orbes de Jake lo consumen por completo, lo único que destilaban eran un manto de molestia y decepción. Jungwon forcejeó una vez más, buscaba soltarse, pero Jake no desistía de su fuerte agarre.

—Suéltame Jake—le pide con una falsa calma.

—Eres un completo hijo de perra—bien, sus palabras no fueron tiradas como rosas, solo las expulsó con fuerzas.

Jungwon es empujado con algo de brusquedad hacia el suelo. No evita en soltar un quejido debido al golpe que recibió en su espalda. Aunque aquello no le importó tanto como el ver a Jake parado frente suyo con una expresión que jamás creyó presenciar. Sus ojos naturalmente brillosos y llenos de felicidad estaban incrustados en él como dagas venenosas. Lo inspeccionaba una y otra vez, en silencio.

—¿Cómo pudiste?—luego de un tiempo le pregunta en un murmullo—. ¿Cómo pudiste hacerle algo así a Sunoo?

El chico mordió el interior de su mejilla con molestia. Era algo previsto que Jake iba a ir contra de él para defender a Sunoo. Ni siquiera se tomaría el tiempo de escuchar la historia completa.

Please, please, please! [Sunsun] finalizada. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora