chapther thirteen

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porfavor voten para saber si quieren más!  🩷🩷

Y saben que amo sus comentarios, me hacen querer continuar la historia!  ✨❤‍🩹



- Nada pa. - Valentino bajo la mirada evitando que vea el rubor en su cara.

Mienrás tanto Agustín quería morirse, no había hecho nada malo pero aun así sentía como que si.

- ¿Paulo, Leandro?.- preguntó acercandose aún más a los dos adolescentes con la intención de olor el ambiente

- Fueron a hablar.- respondió rodando los ojos cuando el olor del alfa mayor lo inundó - No seas pesado

Lo estaba impregnando con su olor.

Agustín frunció levemente la nariz, con un leve disgusto. Cosa que no pasó desapercibida para Enzo.

- No soy pesado, soy tu papa
.- sonrio con soltura pero su frase trataba de dar autoridad, se acercó a la mesada cargando un vaso con agua encontrándose de espalda pero sin perder de vista a los otros dos.

Valentin volvió a rodar los ojos, recayendo su mirada sobre el alfa, empezando por sus fornidas piernas que en ese short no le dejaban nada a la imaginación, el torso definidos y los brazos, que dios, que brazos. Cuando llegó a la cara los labios estaban rojos como si se los hubiera estado mordiendo y cuando finalmente alzó sus ojos se encontró con otro par que ya lo estaban mirando.

Agustín no entendía que le pasaba pero no dejó de mirar al omega, que lo veía de forma desafiante, como reprochadole el porqué lo veía. Valentin se acomodó su remera ancha que llevaba puesta bajándola como si eso logrará que esta de estirace y terminará de cubrir su piernas.

- Valentin anda a buscar a tu hermano - Enzo frunció el ceño y su postura se puso rígida

- No - desafío a su papá con la mirada

- Hace lo que te dije Valentin - miró fijamente a su hijo continuando con el reto

Al final el colorado rodó los ojos y se fue, subiendo las escaleras con pasos firmes, enojado.

Para Enzo no pasó desapercibido como el alfa miraba a su hijo.

Y le molestaba mucho.

Llegaba de la nada a la vida de su hijo mayor, hacia que este se pelee con su hermano menor, que encima es un omega muy arisco que no dudaría en hacer lo que tenga que hacer para defenderse si se sintiera amenazado.

Enzo desvió la mirada hacia Leandro, que bajaba las escaleras con toda su facha de siempre, ajustándose la remera mientras Paulo le seguía el ritmo, claramente intentando distraerlo con su charla rápida y ese tonito juguetón que siempre usaba con él.

- ¿Qué pasó acá? - soltó Leandro, parándose en la cocina, su tono firme y el ceño apenas fruncido.

Enzo lo miró con una expresión que ya era mitad reproche, mitad advertencia.

- Tu hermano, como siempre, haciendo lo que se le canta. Y parece que hay miradas acá que no me están gustando nada. - su tono fue seco, pero su mirada apuntó directo a Agustín, que no supo dónde meterse.

Leandro desvió la vista de Paulo y enfocó a Valentino, que seguía cruzado de brazos, con una mezcla de enojo y vergüenza en la cara.

- Valen, ¿qué pasó? - preguntó Leandro, con el tono más calmo, aunque todavía imponente.

- Nada. - Valentino bajó la mirada, apretando los labios con bronca. - ¿Podemos dejar de tratarme como si tuviera cinco años?

Leandro lo miró de arriba abajo, evaluándolo, pero antes de que pudiera decir nada, Paulo le apretó el brazo. - Leo, amor, aflojá un poco, ¿querés? Dejate de romper y anda la pieza. - la voz de Paulo era tan persuasiva que casi logró empujar al alfa hacia la escalera.

- Vos subí con Valen, - le dijo Leandro con un gesto hacia el colorado. - Hablamos después.

Paulo asintió rápido, agarrando del brazo a Valentino. - Vamos, Colo, antes de que empiecen con un sermón que dura hasta mañana.

- Qué pesado todo, por favor. - Valentino refunfuñó, pero igual dejó que Paulo lo llevara escaleras arriba. Sin embargo, antes de irse, lanzó una mirada rápida a Agustín, tan fugaz como cargada. Y aunque quiso ignorarlo, Agustín sintió cómo el estómago le daba un vuelco.

Enzo se giró con toda la calma del mundo hacia Leandro.

- Escuchame una cosa, Leandro. Decile a tu amigo que se ubique, ¿querés?
- Su tono no era agresivo, pero tampoco dejaba lugar a dudas.

Leandro lo miró fijo por un momento, antes de girarse hacia Agustín. Ese tipo de mirada que te hace sentir como si te estuvieran viendo por dentro.

- Agus, quedate tranquilo. - fue todo lo que dijo, aunque su tono tenía un dejo de advertencia. - Porfavor

Agustín asintió, mordiéndose la lengua. No sabía si debía sentirse culpable, confundido o algo peor. Pero una cosa era segura: el ambiente estaba más denso que nunca.

- No me parece lo que estás haciendo Enzo - la figura de Julian en la cocina fue sorpresiva para todos, incluso para Paulo y Valen que estaban por subir las escaleras. Se cruzó de brazos y lo miró con una sonrisa suelta.

- ¿Protegiendo a mi hijo? - se cruzó de brazos y frunció el ceño aun más si era posible - Mejor anda a dormir Julian - le sonrió con sarcasmo

Julian abrió la boca y la cerró rápidamente.

La mirada de los cuatro adolescentes pasaban de un lado al otro.

𝐃𝐢𝐬𝐭𝐚𝐧𝐜𝐞 𝐁𝐞𝐭𝐰𝐞𝐞𝐧 𝐓𝐰𝐨 ; 𝑬𝒏𝒛𝒖𝒍𝒊𝒂𝒏 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora