Diecisieteavo capítulo
Cuando salí del portal, encontré a Blake en lugar de a Vega y a Caleb. ¿Por qué había venido él?
Estaba apoyado en su moto, esperándome con el casco que siempre me dejaba. Esbocé una leve sonrisa. Al fin y al cabo, era un buen amigo. Me acerqué a él y le di un corto abrazo.
-Hey, Blake. ¿Qué haces aquí? ¿No iban a venir Vega y Caleb?
-Sí, bueno, pero yo estaba con ellos cuando has llamado a Vega, la he escuchado preguntarte si había pasado algo y le he preguntado dónde estabas. Cuando me lo ha dicho, lo he entendido. ¿Es que no aprendes? - Aunque tenía algo de razón, no tenía ganas de tener esa conversación.
-Ahora no, Blake.- Le dije, en tono cortante. -Aun así, gracias por venir a buscarme.- Él asintió con la cabeza.
-Vamos.- Los dos nos pusimos el casco y subimos a su moto.
Cuando llegamos a la residencia universitaria, los anchos pasillos estaban repletos de chicos y chicas gritando, riendo y corriendo. Al llegar a la puerta de la habitación de Vega, piqué. Blake me había dicho durante el camino que últimamente estaban que no se despegaban; y no quería encontrarme ninguna sorpresa.
Vega abrió la puerta, y, al verme, me dio un abrazo.
-Hola cielo.- Dijo. -¿Qué ha pasado? ¿Por qué no estás en casa de Nora?
-Bueno, ayer discutí con ella y con Selene, y Selene me dijo que me fuera de casa.- Vega se sorprendió, al igual que Caleb y Blake.
-Vaya, lo siento. Ven, entra.- Dijo. La seguí hasta el interior de la habitación, dónde encontré a Blake sentado en la cama que supuse, era la de Vega. Aunque la habitación era pequeña; se veía bonita. Delante de cada cama había un gran armario para cada una. Las camas estaban colocadas una a la izquierda y la otra a la derecha de la habitación, junto a un pequeño escritorio para cada una. Había una ventana justo en medio de las dos camas, cpn una cortina rosa. Y, al lado de la entrada, se encontraba el baño.
-Esa es tu cama esta noche, y espero que a partir de mañana lo sea el resto de noches de este curso.- Dijo Vega, señalando la cama que era libre. Después de saludar a Caleb, me senté.
-Entonces, ¿dónde has pasado la noche?
-Con Caín, por eso estaba en su apartamento ahora, pero he preferido quedarme aquí hoy.
-¿Y dónde vas a vivir a partir de ahora?- Me preguntó Vega.
-Puedes venir a nuestra casa si quieres.- Propuso Blake.
-Sí, tenemos una habitación libre, y hay dos baños, así que no tendrías que compartir.- Añadió Caleb.
-Gracias, chicos.- Dije, mientras sonreía a ambos. -Pero he pensado en pedir una habitación en la residencia.
-¡Sí!- Gritó Vega. -Te acompañaré mañana a pedirla, y diremos que te pongan en mi habitación.- Dijo, con entusiasmo, y después me dio un abrazo.
-Genial.- Le respondí, mientras le devolvía el abrazo.
Después de eso, estuvimos los cuatro en la habitación jugando a las cartas, escuchando música y hablando, entre otras muchas cosas, de Vega y Caleb, y de cómo habían empezado su relación. Parecía que para todo el mundo era fácil encontrar a alguien, menos para mí. En aquel momento, me vino a la cabeza una frase de "Notting Hill" que tenía apuntada en una libreta. Llevaba años apuntando en libretas las frases que más me gustaban de cada película que veía, y los aprendizajes que obtenía al final de cada una de ellas.
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𝐀𝐍𝐓𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐂𝐎𝐍𝐎𝐂𝐄𝐑𝐓𝐄
Teen Fiction𝐔𝐧𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐫𝐝𝐚𝐫á 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐩𝐚𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐥𝐯𝐚𝐫, 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨, 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐦á𝐬 𝐫𝐨𝐭𝐚𝐬. Lexa Price, con tan solo 20 años, escapa de una relación de...