𝐋𝐀 𝐆𝐋𝐎𝐑𝐈𝐀 ▬ Moon Dongeun busca vengarse de cada una de las personas que le hicieron daño en su época de adolescente y entre ellas se encuentra Kang Nari.
﹪ ׅ ࣪ ☇︎︎ netflix ( female occ) !↺ ׅ ࣪ ៰ ♡
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
NaRi estaba sola en la sala, mirando fijamente un portarretratos con una foto de su familia. Sus dedos temblaban ligeramente mientras sostenía un sobre que había llegado esa tarde. Sabía quién lo había enviado, aunque no había remitente. Con manos temblorosas, lo abrió y encontró una sola hoja en su interior.
Era una foto. Una antigua, que la mostraban a ella junto a su grupo de amigos en los días de preparatoria. Todos reían, despreocupados.
Al dorso de la foto, había una frase escrita con una caligrafía elegante y precisa:
"Siempre vuelven las cosas que uno intenta enterrar."
NaRi dejó caer la foto al suelo, sintiendo que las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos. Había hecho tantas cosas por sobrevivir, por enterrar ese pasado y comenzar de nuevo, pero ahora sentía que todo estaba volviendo para destruirla. DongEun no solo quería venganza; quería acabar con todo lo que ella había construido.
El sonido de la puerta al abrirse la sacó de sus pensamientos. Era Jaejun, con su niño corriendo feliz hacia su madre. NaRi se apresuró a secarse las lágrimas antes de que Junseo llegara a abrazarla.
La cena fue un momento de relativa paz, un respiro que NaRi intentaba disfrutar mientras el menor conversaba animadamente. La cocina estaba llena del suave murmullo de los platos siendo servidos, el tintinear de los cubiertos y las risas de Junseo, que no dejaba de hablar sobre su día en la escuela.
Jaejun, sentado frente a NaRi, observaba en silencio, sin poder evitar sentirse aun molesto. Mientras Junseo contaba sobre un niño nuevo en la escuela, Jaejun se permitió relajarse, aunque su mente seguía volando hacia la conversación pendiente con NaRi. No podía seguir posponiéndola. Pero, por el momento, se dejó envolver por la normalidad de una cena familiar, aunque el peso de las palabras de DongEun no desaparecía.
NaRi, por su parte, trataba de mostrarse lo más tranquila posible. Disfrutaba ver a su hijo comer, aunque las sombras del pasado y las amenazas que se cernían sobre su vida la hacían sentirse incapaz de relajarse del todo. Estaba feliz por el gesto de Junseo, pero el temor a lo que se venía no la dejaba respirar con facilidad.
— ¡Mamá! —exclamó Junseo, levantando la vista de su plato—. Papá me recogió en la escuela y pasamos a comprarte un regalo porque le dije que te veías muy triste.
El pequeño entregó la bolsa rojo de letras doradas "Cartier" con una sonrisa enorme, como si el gesto fuera lo más natural del mundo. NaRi lo miró, sintiendo que una pequeña chispa de calidez iluminaba su corazón, aunque no podía dejar de sentirse inquieta.
— ¿En serio? —respondió, intentando sonreír mientras tomaba la bolsa. No le importaba qué fuera sumamente costoso, sino el gesto detrás de él.