Capítulo 16

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CAPITULO 16

Todo parecía perfecto en el mundo de Seokjin. Más que perfecto: era felicidad pura. El único vacío que encontraba estaba en su memoria, en ese pasado que se le escapaba como arena entre los dedos.

Pero, al final, ¿qué importaba? Tenía lo esencial, tenía a Namjoon.

Sin embargo...

¿Por qué sus ojos se habían detenido en la lámpara?

Maldición. Ahora no podía apartar la mirada. Había algo extraño en ella, un detalle imperceptible pero inquietante, como si escondiera un secreto.

Definitivamente, la lámpara no era normal.

*

—¿Qué demonios pasa contigo, Jin?

Jimin se acercó con el ceño fruncido, incapaz de ocultar la furia en el rostro. Había esperado demasiado tiempo para exigir una explicación.

—¿Qué crees que estás haciendo? No respondes mensajes, tampoco llamadas. Te buscamos en tu apartamento, pero no estabas y cuando Taehyung por fin te encontró... ya tenías a alguien más. ¿Tienes idea de cómo eso lo destrozó? Él siempre pensó que volverían, como tantas veces, pero esta vez... esta vez lo hiciste pedazos.

Seokjin lo observó confundido. Había algo en la mirada de Jimin, un destello peligroso, como si sus manos quisieran cerrarse sobre su cuello y apretar... apretar hasta que no quedara nada de su ex mejor amigo.

—Yo...

Seokjin balbuceó, sin saber cómo explicar lo inexplicable. No quería que Jimin lo odiara, pero tampoco entendía qué estaba ocurriendo.

Todo estaba pasando demasiado rápido, demasiado confuso. Los recuerdos seguían atrapados en algún rincón de su mente, y ni siquiera la calidez del rostro de Jimin lograba despertarlos.

—¿Tienes idea de lo lastimado que está Taehyung? —Jimin lo acusó con dureza.

—¿Quién es Taehyung? ¿Por qué está tan molesto? —preguntó Seokjin, incapaz de ocultar su curiosidad.

—¿Estás bromeando? —Jimin explotó.

—Escucha, Jimin... —Seokjin dio un paso adelante, su nombre tenía un sabor agridulce en la boca, aún así, estaba decidido a enfrentarse a la tormenta — Necesito hablar contigo.

—No quiero hablar contigo, Seokjin. Te comportas como un imbécil. Estoy a punto de borrarte de mi lista de mejores amigos.

—Lo siento... —Seokjin cerró los ojos, sincero, vulnerable—. Tuve un accidente. No recuerdo nada. No sé de qué hablas, pero necesito que me lo expliques.

Por unos segundos, el rostro de Jimin se endureció, incrédulo, esperando que Seokjin dijera que todo era una broma.

Pero cuando no hubo respuesta, sus ojos se abrieron de golpe, atrapados por la desesperación que emanaba de Seokjin.

—Mierda... no estás bromeando. —Su voz se quebró mientras acortaba la distancia entre ambos.

Sus manos recorrieron los hombros, los brazos, el pecho, hasta llegar a las mejillas de Seokjin. Para Seokjin, el contacto era extrañamente familiar, como un recuerdo dormido que no recordaba, pero estaba ahí.

—Necesitas explicarme todo —dijo Jimin, tomándole la mano con firmeza.

Quería llevarlo a un lugar tranquilo, lejos del ruido de la fiesta. Necesitaban hablar, Jimin necesitaba respuestas había esperado por ellas por lo que parecía ser una eternidad

Closer (Namjin)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora