Capítulo 3
¡Esto es una maldita broma!
Namjoon pellizcó el puente de su nariz por decimotercera vez. La piel ligeramente bronceada ya estaba roja, irritada, pero el dolor no le importaba.
Estaba demasiado estresado para sentir otra cosa. Miró el reloj de la pared, como si eso fuera a cambiar algo. Prácticamente era medianoche.
Su zapato no había dejado de moverse desde que llegó. Todo había sido una locura. Todo había pasado tan rápido que no tuvo tiempo de pensar.
Lo arrastraron hasta la sala de emergencias hacía más de seis horas, y desde entonces no había podido irse.
La mujer que lo obligó a quedarse le había dicho: "Siéntate aquí y espera. Te harán unas preguntas". Ridículo, pensó. Ni siquiera conocía al chico en cuestión.
Solo había sido un idiota que intentó ayudar a un desconocido. Y ahora estaba atrapado en la peor situación posible: en un hospital frío, aburrido, sin saber qué hacer ni cómo marcharse.
Se lamentó en silencio. Debería estar en su casa, durmiendo. O mejor aún, tomándose media botella de vodka con Jungkook, riéndose de cualquier tontería.
Namjoon miró hacia la salida. Estaba a menos de quince pasos, pero sentía que lo separaban diez kilómetros.
Frustrado, se levantó y caminó al baño. Se lavó la cara con agua helada y se miró al espejo. Estaba cansado. Demasiado.
—¿Cómo diablos terminé metido en esta situación?
Se preguntó, con la mandíbula tensa.
Por un segundo, quiso abofetear al tipo del reflejo. Pero se contuvo. Salió del baño y se detuvo frente a la máquina expendedora.
Metió una moneda, sacó una botella de agua. La abrió, dio un sorbo... y maldijo. Hizo una mueca. Eso no era alcohol.
Miró la silla donde había estado sentado durante horas. Pero en vez de volver allí, caminó hacia la oficina donde estaba una mujer.
No sabía qué iba a decirle. Solo sabía que no podía seguir esperando sin hacer nada.
—Disculpe.
Namjoon intentó llamar la atención de la señora, que estaba sentada con los ojos cerrados, como si el mundo no existiera.
—Disculpe, señora —dijo con cautela.
No obtuvo respuesta. Volvió a hablar, un poco más alto, pero la mujer seguía sin reaccionar. ¿Lo ignoraba? ¿Dormía?
Frunciendo el ceño, Namjoon golpeó la puerta con los dedos. Un sonido seco, insistente. La mujer abrió los ojos, visiblemente molesta.
—¿Qué quiere? —preguntó, sin disimular el fastidio.
Namjoon tragó saliva.
—Disculpe... el chico que trajeron hace unas horas. ¿Sabe si hay noticias de él?
La mujer lo miró mal. Una mirada que decía "¿y tú quién eres para preguntar?". No respondió de inmediato. Solo lo observó, como si estuviera decidiendo si valía la pena contestarle.
—Tienes que esperar por el doctor afuera.
Fue todo lo que ella dijo. Ni una palabra más. Namjoon sintió cómo la frustración le subía por la garganta.
Se dio la vuelta, odiándose por haberse metido en semejante situación. Dio unos pasos, arrastrando los pies hacia las sillas de metal que estaban a un costado, frías y vacías como el ambiente que lo rodeaba.
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Closer (Namjin)
Fiksi PenggemarUn accidente deja a Seokjin atrapado en un vacío de recuerdos, donde Namjoon, sin querer termina fingiendo ser su novio, sin embargo, la cercanía entre ambos despierta emociones inesperadas. A medida que la verdad sale a la luz, su vínculo se tamb...
