60. historias mal contadas

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Nuevamente una melodía —aún que está vez no conocida para mí— me despertó desde abajo, una canción animada que sonaba a todo dar elevando las punzadas en mi cabeza, la leve migraña que supuse se debía al alcohol de la noche anterior. Azora gruñó tapando su cabeza con la almohada y yo reí viéndole por primera vez en estas semanas durmiendo junto a mí en la mañana.  Sus ojos se abrieron mirando el techo con odio, una mueca irritada se mantuvo en su rostro hasta que volteo a verme e inmediatamente su rostro se relajo.

Que dulce bipolaridad(?..

—Buenos días niño. —comento intentando mantener un buen humor—

—Buenos días, amor. —respondí sin darme cuenta para acto seguido ver a Azora teñido de carmín, mirándome con absoluta sorpresa.— ... ¿d-dormiste bien? —Balbucee levantándome de la cama para vestirme—

—Oui. —murmuro— iré a asesinar a quien interrumpió mi sueño... —aviso dejando un beso en mi frente dejándome nervioso.—

Sin más salió de la habitación solo con el pantalón de pijama puesto como era habitual en él.  Me vestí con rapidez y lo seguí topándome con una escena curiosa para mí como para él. Ethan Harper bailaba con Alana, daban vueltas divertidos, entregándole un cariño a la castaña que casi nunca recibió.

Azora saludó y le bajó el volúmen irritado a la estéreo que ellos tenían sobre la mesa.

—siempre arruinando la fiesta. —dijo Alana volviendo a la cocina mientras Ethan se reía—

—Si no te gusta sabes muy bien que hacer, Alana. —respondió Azora irritado amarrando su cabello para dirigirse a la cocina, cosa que no resulto—

—Hemos preparado el desayuno, siéntense a comer —comento Ethan con una sonrisa llevando las cosas a la mesa con Alana sin percatarse de mi presencia.—

—Exacto, vaca irascible —comento Alana con burla y Zeta solo rodó los ojos—

—Fascinante, la princesita se leyó un diccionario y de paso aprendió a cocinar. —respondió subiendo las escaleras— ¿ya no quedan empleados en tu castillo? —Alana se quedó callada y aquel sonrió con victoria subiendo las escaleras topándose conmigo—  baja a desayunar, despertaré al resto. —demando en un tono carente de gentileza, nuevamente levantando esa pared entre nosotros.—

—Bésame. —demande y aquel me miró con desdén, con sus ojos fríos y azules. Sin embargo acercó sus labios a los míos para dejar un beso tosco—

—Te quiero mocoso. —murmuro para seguido caminar a la "habitación de las niñas"—

—Bisimi —comento Alana con mofa abrazándose a si misma divertida atrás de mi— ti quieri

—¡Juro que te matare! —Grite avalanzándome sobre ella completamente irritado pero fallando en el intento. Esta bajo las escaleras con rapidez entre risas y yo salte antes de que bajara todas las escaleras y esta vez sí aterricé sobre ella, liándonos en el suelo, jalándonos el cabello mientras está gritaba incoherencias y yo mantenía mis modales, o por lo menos en mi voz, no en mis actos. 

—¡¡Papá!! —grito desesperada rodando en el suelo para abofetearme y yo a ella hasta que ambos fuimos separados a la fuerza. Ella era jalada por Ethan, y yo estaba siendo cargado por Azora quien me miraba preocupado, molesto, e irritado con todo esto.

—ERES FEÍSIMO —grito Alana con burla aún siendo retenida por Ethan—

—Somos mellizos idénticos, TARADA. —rode los ojos acomodando mi cabello. Y acomodando mi ropa para acto seguido ser jalado por Azora. — suéltame —Demande pero aquel cuando noto que me resistía me tomo entre sus brazos, cargándome con facilidad y subiendo las escaleras— ¡Azora bajame! —grite dándole golpes severos en su espalda mientras esté subía las escaleras—

Metanoia. (Completa)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora