𝘏𝘺𝘶𝘯𝘫𝘪𝘯 𝘥𝘦𝘵𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘭𝘰𝘴 𝘨𝘢𝘵𝘰𝘴, 𝘰 𝘣𝘶𝘦𝘯𝘰, 𝘭𝘰𝘴 𝘥𝘦𝘵𝘦𝘴𝘵𝘢𝘣𝘢.
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-Lo siento, los gatos no son de mi agrado...
-No hay problema, de todos modos no esperaba mas de un humano.
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[❣] Skz Fanfic
[❣] Hyunlix
[❣] Historia Larga
...
Cuando las palomitas terminaron de explotar dentro de la olla, Hyunjin las sacó para ponerlas en un bowl. Satisfecho con su trabajo, caminó para volver a la sala.
Se extrañó de no ver a Felix en el sofá, sería raro que tarde tanto buscando unas simples mantas.
Lo buscó con la mirada por toda la sala y finalmente lo vió.
-Hey ¿Qué haces ahí parado? Ve a buscar las mantas.
Dijo con curiosidad. Por lo que podía ver, el rubio estaba parado en frente de la mesa mirando el suelo, sin decir una sola palabra. Hyunjin se acercó lentamente mientras lo miraba confundido.
-¿Lix estás bien?
Preguntó cuando finalmente llegó a su lado. Le tocó el hombro pero Felix no se inmutó.
De pronto pudo escuchar unos suaves sollozos, eran bastante bajos, casi inaudibles, pero por la cercanía de ambos, el pelinegro los pudo escuchar bien.
-¿Por qué lloras? ¿Está todo bien?
Volvió a preguntar, pero ahora con un poco mas de preocupación de su habla.
Hyunjin levantó su mano para volver a apoyarla en el hombro contrario, pero tan pronto como intentó hacerlo, la mano de Felix fué mas rápida y le dió un brusco golpe, provocando que el mas alto quite la mano instintivamente.
El rubio levantó la mirada y miró al contrario con una clara tristeza en sus ojos, aunque, mas que tristeza, se notaba decepción.
-Quieres darme en adopción ¿Es en serio Hyunjin?
Dijo, y en ese momento, el mundo de Hyunjin se frenó. Todo a su alrededor pasó a segundo plano y en lo único que podía pensar, era en Felix y esas palabras que escupió de manera vacía.
-¿Cómo te enteraste?
Respondió nerviosamente, y el rubio lo miró incrédulo.
-¿Cómo me enteré? Maldición, de verdad esi es lo único que te importa ¿Ni siquieras pensabas decirmelo?
Contestó de manera enojada mientras miraba al pelinegro como si tratara de decifrar que era lo que estaba diciendo, como si Hyunjin estuviera hablando en otro idioma.
-No... No es eso, es solo que...
-¿Solo qué?
Las palabras no salieron de su boca, en su mente no podía formular ninguna frase que lograra calmar a Felix, es como si todo su conocimiento en conversaciones se hubiera vuelto nulo.
El rubio dió un suspiro fuerte mientras miraba hacia el costado, incluso sonrió de manera sarcástica.
-Con que esa era tu intención desde un principio, acogerme en tu casa y luego darme en adopción como si fuera solamente un animal y no tambien un ser humano.
Dijo, y las lágrimas amenazaron con salir de sus ojos.
La sala se inundó de un silencio absoluto, ambos chicos se quedaron mirando fijamente, con la diferencia de que uno estaba al borde del llanto, y otro estaba tan malditamente nervioso que no podía realizar otra acción que no sea mirar y escuchar al contrario.
-Por favor no digas eso, yo... De verdad te quie...
-Si de verdad me quisieras, no habrías planeado esto, y mucho menos en mi primera noche buena junto a otra persona que no sea yo.
Finalizó la conversación para luego ir caminando rápidamente al patio, donde sin pensarlo se dirigió hacia Kkami, para comenzar a destruirlo mediante patadas y golpes.
Desde dentro, se podía escuchar las exclamaciones de enojo que hacía Felix, donde un ligero tono de llanto se mostraba sutilmente.
Las lagrimas del rubio comenzaron a caer en la blanca nieve del patio. Simulaban una bella llovizna en un día nevado, descendían desde aquellos ojos verdes que se asemejaban al precioso color de la esmeralda hasta finalizar su recorrido en el suelo repleto de pequeños copos blancos.
La mente de Felix estaba llena de tantas cosas que no podía escuchar nada mas que el sonido de sus recuerdos con Hyunjin, tantas risas y momentos compartidos echados sin piedad a un pozo vacío, y todo culpa de la traición silenciosa que había sufrido el pequeño híbrido.
Hyunjin pudo reaccionar y corrió hacia el patio, donde vió a Felix parado en frente de lo que antes fue un gran muñeco de nieve mientras jadeaba cansado.
-Felix, por favor... Entra y hablemos, hace frío aquí afuera.
Suplicó con lágrimas saliendo de sus ojos mientras se acercaba a pasos largos hacia el rubio.
Una mirada decepcionada fué lo único que recibió antes de ver al rubio transformarse en un bello minino y correr, sin mirar atrás, fuera del patio donde se encontraba un Hyunjin lagrimeando que miraba en dirección a donde vió a Felix por última vez.
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