【24】

335 26 4
                                        

— ¿Y luego que te dijo? — 

— Que quería estar conmigo. — Paris tapó su boca con la palma de su mano. 

— ¿Así como así?! — La línea se saturó por la voz de Alice preguntando casi en gritos. 

— No, me dijo que me compraría galerías enteras con tal de verme feliz y que su mundo del arte lleva mi nombre, lo cual no entendí muy bien, pero si, me dijo algo así.  — 

 — Awww. — Paris y Alice sonrieron frente al teléfono. — ¿Pero por qué no te veo feliz? — Preguntó la rubia. 

Ellie suspiró pensando en la mirada de Cruz, se recargó en su asiento y miró a sus amigas por el teléfono. Las videollamadas eran su mejor método de comunicación desde que Ellie dejó Seúl y aunque se habían visto hace poco menos de dos meses antes del invierno, había sido un camino difícil para vencer la distancia y seguir siendo amigas pero la recompensa eran estas conversaciones, o mas bien asesorías. 

— Cierto, Ellie estaría saltando de felicidad si alguien le dijera algo tan romántico como eso. — Ellie sonrió incómoda, sabía que era extraña su reacción. — ¿O acaso no te gusta? — Alice se acercó a la cámara del celular. 

— No lo sé, Cruz me agrada pero el saber que le gusto me hace sentir extraña.— Alice y Paris se miraron tristes. — Quiero decir, siempre he creído en las amistades hombre-mujer pero no lo sé, desde que llegué aquí ha sido todo tan diferente.— 

— Bueno, es otro país, cariño. — Paris habló y Ellie asintió. 

— Lo sé, sé que es otro tipo de pensamiento, en Australia también era distinto, pero no sé, los chicos que he conocido aquí son, diferentes, no me ven como una amiga si no como un prospecto para ser su novia. — Ellie suspiró intentando explicarse lo mejor posible pero seguía sintiendo una presión de su pecho. 

— ¿O es que no son la amistad o noviazgo que buscas? — Ellie miró a Alice, igual que Paris, como si hubiera dicho la mayor de las groserías. — Quiero decir, Ellie, te tiene que conocer, tienen que ser amigos primero para llegar a más, ¿O que esperas? — La cabeza de Ellie comenzaba a doler. — La mayor parte de tu vida tuviste una amistad increíble con Chan y después supiste que se gustaban, no sé, tu eres la psicóloga aquí. — Paris suspiró. 

— Cariño, lo que Alice quiere decir que tal vez te estás atando ti misma. — Paris tomó la palabra y el celular dejando a Alice fuera de cuadro, no si antes mirarla de mala gana, por inercia Ellie se acercó a su celular igualmente recargando su mejilla en su brazo y escuchó a su amiga. — Tal vez sea tiempo de darte la oportunidad, tal vez el hecho de que tu y... Chan..— Paris dudó al mencionarlo. — Tuvieron esta ruptura y tal vez te esté afectando más de lo pensado. — 

Fue ahí cuando Ellie dudo si decirle a sus amigas el desenlace de su noche, por que sabía que el mencionarlo sería darles totalmente la razón. Eran sus amigas, claro pero, ¿Hasta que punto era bueno para ella admitir que sigue amando al chico que conoció a sus seis años de edad? 

La llamada dio por terminada una vez que le dieron varios consejos, entre ellos que vaya a una cita con Cruz en busca de mejorar su panorama, pero tal vez eso ni siquiera era factible a las circunstancias de la noche anterior.

Durante el resto del día, su mente no dejaba de pensar en las posibles situaciones de salir con Cruz, tal vez era buena idea sabiendo que ambos trabajaban en la universidad, viendo el camino de Cruz era bastante factible, una carrera estable, oportunidades de trabajo abiertas, tenía su propio departamento, nuevo auto. 

— Por Dios, Ellie, que superficial. — Se dijo a si misma. 

Sabía que era la manera para convencerse a si misma, sin embargo su corazón comenzó a hablar; Cruz era lindo, por Dios, precioso, su aspecto latinoamericano le daba mil puntos, su acento al hablar, además que su educación era indudable, gustos que compartían eran innumerables y su manera de escucharla le encantaba a pesar de que era una mujer de pocas palabras. 

Pero las dudas llegaban, ambos eran personas que escuchaban mas que hablaban, ¿Qué haría cuando no hubiera tema de conversación?, ¿Qué haría Cruz al enterarse que veía Made Of Honor al menos dos veces a la semana?, sabía que Cruz detestaba caminar, ¿Realmente decidiría salir a caminar en la noche como usualmente Ellie prefería hacerlo? ¿Y si no?. El pensamiento del compromiso era algo que Ellie no soportaba si significaba que tenía que empezar de cero con alguien, teniendo en mente que había alguien muy lejos de ella que la conoce perfectamente, ¿Cómo uno suelta ese pensamiento de esperanza? 

"— Tal vez te estás atando ti misma."

Ellie suspiró y se dejó caer en el respaldo de su silla, era como andar en círculos. Pero estaba decidida, saldría con Cruz, lo haría, le daría una oportunidad a él y a ella, era la única manera de avanzar, o eso parecía. 

"Te tengo una sorpresa."

Fue el mensaje que recibió de Cruz en respuesta a el suyo diciéndole si podían verse. Su hora de salida marcaba en su celular entonces decidió comenzar a guardar sus pertenencias necesarias, su celular, su cargador, tomó su agenda y la colocó con cuidado en su bolso, sin embargo su mentes seguía repasando lo que le diría a Cruz, su disculpa sobre todo y sus razones para si misma del por que esto era una buena idea;

— Vamos, Ellie, es hora de salir de este hoyo, necesitas alguien con quien salir. — Pensó.

— Es presión social. — Dijo la otra parte de su cerebro.

Gruñó con intento de olvidar aquel pensamiento, que en su momento, no le servía.

— Es por su salud y tu bienestar. — Dijo en voz alta para si misma en la soledad de su oficina. 

— Es egoísta. —

 Finalmente tomó su abrigo y comenzó a ponérselo al mismo tiempo que tocaron su puerta y la abrían enseguida. 

— Hola, ya casi estoy lista. — Dijo una vez que su amigo la miró. — Pero antes de salir necesito decirte algo, Cruz, enserio, necesito sacarlo. — Cruz la interrumpió tomando su mano. 

— Ellie, antes de que hables y digas lo que se que te atormenta, necesito que entiendas que estoy bien. — Ellie hizo una mueca de culpa. — Se que extrañas a alguien. — Ellie lo miró a los ojos con pena. — Y lastimosamente no puedo hacer mucho para cambiar eso, quiero decir, podría intentarlo pero no estaría bien. — Los pensamiento de Ellie comenzaban a aclararse un poco, una vez viendo la honestidad de Cruz comenzó a entender que tal vez sus amigas no tenían del todo razón, tal vez si debía comenzar a salir con alguien, pero con Cruz.

— Lo siento mucho, Cruz. — 

— No llores, vamos, te tengo una sorpresa. — Tomó su mano y la hizo salir de su oficina mientras ella retiraba las lagrimas de sus mejillas soltando una risa amarga. 

— ¿Qué sorpre- — Salió y vio una silueta lejana bajo un árbol, agudizó su mirada y fue cuando aquella persona levantó su rostro y fue cuando miró aquellos ojos, los ojos que había estado soñando tantas noches estaban frente a ella, mirándola, sus facciones ya no eran las de un chico, su pelo era nuevamente negro y sus rizos estaban ahí listos para ser acariciados por su mano. Su mirada era triste y el contacto visual era interrumpido por el mismo que miraba a otras partes luciendo avergonzado.

— Lo vi un poco perdido, estaba en la entrada del campus discutiendo con el guardia para que lo dejara entrar, y no sé, me resultó familiar así que le ofrecí ayuda, aunque pensé que talvez tu sabrías ayudarlo mejor que yo. — Cruz estaba a su lado sonriendo. ¿Cómo era posible que sonriera en esas circunstancias? — Creía que tal vez no querías verlo. — Ellie miró a su amigo y le dió un beso en la mejilla. 

— Gracias. — La voz de Ellie estaba repleta de honestidad, aquel agradecimiento no era solo por lo que estaba sucediendo, y el lo entendió. Cruz sonrió y vio como Ellie comenzaba a caminar en dirección de Chris aceptando adecuadamente que perdió la batalla. 

No había fuerza en el mundo que detuviera la necesidad de abrazarlo, ni siquiera la de ella misma, por que en cuanto sintió que sus pulmones necesitaban aire, sus brazos estaban alrededor de su cuello y la bocanada de oxígeno que tomó fue enviciada con su fragancia, cuestionándose así que tal vez nunca había respirado con un verdadero propósito que no fuera ese. 

Los brazos de Chris alrededor de su cintura apretándola a el y su voz en su oído fue lo único que necesitaba ella para  dejar caer las lágrimas que había retenido casi un año. 

— Lamento el retraso. — 

𝘏𝘦𝘢𝘳𝘵 𝘈𝘵𝘵𝘢𝘤𝘬 // [𝘉𝘢𝘯𝘨𝘤𝘩𝘢𝘯]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora