21

1K 113 4
                                        

[...]

"Te llevaré yo, espérame"

Miré el mensaje de Namjoon y suspiré al mirar el reloj. Me tomaba quince minutos llegar al restaurante, estaba más allá del centro y si quería llegar a tiempo tenía que salir en los próximos cinco minutos.

"Me puede llevar Tae"

"Taehyung podría llevarte, pero yo quiero hacerlo. Estoy llegando"

Mire a mi madre quien me había pasado una pequeña bolsa de plástico que contenía un par de trozos de su tarta de manzana. Olvidé por un momento lo mandón que podía llegar a ser Namjoon y me concentré en mi madre.

—Me dices si a tu jefe le gusta y te cuidado—me abrazó una vez más antes de dejar en beso en mi frente—Prometo que iré a visitarte cuando esté todo más tranquilo y por favor, trata de responder todas mis llamadas o al menos avísame cuando no puedas hablar porque tienes una madre algo paranoica

—Claro, esperaré con ansias que vayas a visitarme y si puedes deja a mis hermanos aquí...

Reí al escuchar las protestas de los hermanos quienes habían salido de la sala para despedirme.

Me empapé de aquel sentimientos hogareño, dejé que mis hermanos me abrazaran como sigue idea una muñeca de trapo y salí de mi hogar para meterme al auto de Namjoon quien había llegado en menos tiempo del que pensaba.

[...]

Fue una travesía encontrar un lugar adecuado para estacionarnos. Es por eso que terminamos en uno de los estacionamientos de la parte superior y es que el restaurante se encontraba en el último piso de un edificio que tenía varios años funcionando. Era demasiado famoso por sus pastas hechas desde cero además de sus generosas porciones.

Suzy estaba dormida en el asiento trasero y Namjoon estaba pensando seriamente en quedarse en el auto para que siguiera durmiendo aunque le insistí en que no hacía falta que se quedara a esperarme.

—No hace falta que vengas—le dije desabrochándome en cinturón—Todo irá bien y estoy segura que Taehyung estará igual o incluso más atento que tú

—Tu padre ha demostrado varias veces que no se puede fiar de él—respondió con seriedad—Aprovecharé para comer y cuidar de ti. Mi hija no me perdonará el que no la haya despertado para comer lasaña—explicó saliendo del auto a lo que yo hice lo mismo

El letrero de comida italiana brillaba en tonos rojos y verdes. Es un restaurante familiar que, desde que tengo memoria, había mantenido el buen sabor de su comida a pesar de cambiar de dueños. El auto de Taehyung se detuvo al otro lado del estacionamiento, abrió la puerta para salir y unirse a nosotros. Podía decir que el restaurante estaba a su capacidad máxima por la cantidad de autos que había.

—Mi personal también necesita alimentarse—agregó Namjoon abriendo la puerta de la parte trasera del auto—Así que te acompañaremos todos

Miré hacia la orilla del estacionamiento, aquella que daba una perfecta vista de la ciudad. Extrañaba mi hogar, pero ya no sentía que pertenecía aquel lugar y estaba inmensamente agradecida con Namjoon por hacer aquel viaje posible y es por eso que giré en su dirección para expresar mi agradecimiento.

Todo cambió en un abrir y cerrar de ojos.

Dos autos entraron casi derrapando y muy cerca de golpear a otros vehículos. Comencé a alarmarme cuando un par de hombres salieron de uno de los autos que se habían detenido en la entrada de aquel estacionamiento. Tenían  pasa montañas que cubrían sus rostros y ambos iban armados. Sus armabas apuntaba en dirección a Namjoon dejando muy claro su objetivo. Escuchaba la voz de Taehyung gritando nombres, pero no comprendía del todo lo que decía. Fui lo suficientemente rápida para empujar a Namjoon antes que todo empeorara.

Closer• KNJ Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora