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—¿Cómo te sientes?—le pregunté a Namjoon una vez que estuvimos en la parte trasera del auto.

Para mi sorpresa, me encontraba tranquila e inmune a la escena que había presenciado con anterioridad. La mano derecha de los Conti, Armando, como me habían dicho que se llamaba, ahora estaba bajo la custodia del equipo de seguridad de Namjoon. No sabía que le haría o cuál era el plan final para el, pero ciertamente no quería saberlo.

Suzy esperaba a su padre en casa y a pesar de lo que pudiera haber pensado, también había pedido de mi presencia cuando la pequeña había hablado con Taehyung para preguntar por su padre. Namjoon se limpiaba las manos con cuidado y total concentración, pero parecía relajado. Había algunas gotas de sangre salpicando su traje y parte de su rostro, no parecía importarle.

—Esa pregunta debería de hacértela yo a ti ¿cómo te sientes?—preguntó una vez que el auto estuvo en movimiento y desechó la toallita húmeda con la que estaba limpiándose la mano

—No...no sabría decir cómo me siento específicamente, pero sí sé que me siento tranquila. Supongo que es por el tiempo que trabajé para ti—sonreí levemente

—No sé si sea algo bueno que veas estas cosas con total normalidad

—Las veo así porque creo que las personas hicieron cosas horribles para merecerlo...¿que piensas hacer con Conti?

—Esperar que intente algo, aunque no creo que sea necesario ya que programamos una reunión en unos días para devolverle a Armando

No quería preguntar en qué condiciones lo regresaría.

—Deberías de estar descansando. Le especifiqué a Taehyung que te hiciera esperar en el auto

—Si bueno, ya estoy cansada de descansar y no hice ningún movimiento repentino, así que puedes estar tranquilo.

—Solo han pasado un par de días desde que te dieron de alta—me recordó y se movió más cerca de mí—Déjame ver cómo está tu hombro

Discutir con él sería tonto, además quería confirmar que no hubiera abierto la herida o algo así. Con cuidado bajé la manga de mi blusa hasta que el vendaje quedó al descuento, Namjoon tomó mi hombro con delicadeza y acercó su rostro a mí para ver mejor el lugar de la herida. Quería pensar que la falta de dolor o de incomodidad en aquella área se debía, principalmente a que estaba sanando rápidamente y no tanto a los analgésicos.

—Parece estar bien—el rose de sus dedos con mi clavícula casi me deja sin aliento—Pero al llegar a casa te cambiaré las vendas y te informo que contraté a una enfermera para que esté al tanto de ti durante el día

Abrí la boca para protestar, pero no pude decir nada cuando me vi totalmente fascinada al percibir el aroma de la loción de Namjoon. Estaba muy cerca, tanto así que podía inclinarme y sus labios se encontrarían con los míos, aquella familiar sensación debía de ser obra de los analgésicos. Sin duda el medicamento me hacía perder la cabeza.

—Me puedo quedar en el departamento que tengo...tenía—me corregí rápidamente

—No tendría problema que te quedarás en tu departamento—dijo alejándose de mí con lentitud para después ayudarme a acomodar mi blusa—Pero no me sentiría cómodo dejándote sola, menos cuando estas herida. Deja que te cuiden antes de...hasta que lo necesites—terminó de acomodar la prenda y regresó a tomar el lugar que tenía anteriormente—Y tu madre me hizo jurarle que tendría alguien cuidando de ti

Sonreí levemente al escuchar aquello. Mi madre se había opuesto rotundamente a que regresara a la ciudad, insistía en que me quedara hasta que las cosas mejoraran, pero no me sentía cómoda quedándome ahí, no con todo lo que había ocurrido. Muy en contra de los pensamientos que tenía hace unos días, me sentía segura estando con Namjoon. Me daba esa sensación de saber que estaría bien.

Closer• KNJ Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora