Capitulo 20: Inolvidable.

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Dylan sale de mi y cuando lo veo atentamente, noto que no tiene condon.

¡Mierda!

¿Qué hago? ¿Cómo le digo? Ni siquiera recuerdo... Si me tome la pastilla del día después que me compró la primera vez que nos olvidamos de usar protección.

—¿Estás bien?— me pregunta y yo asiento varias veces sin decir nada— bien, vamos a la casa para que hablemos.

—¿A la casa?— pregunto pensando ahora en que Dalia y yo tal parece que no nos podremos ver.

—¿No quieres?— pregunta quitándose la camisa para limpiarme con cuidado la entrepierna y los muslos.

—Si quiero, pero ¿y la fiesta de Esteban?

—Nos perdonará, por cierto ¿estuviste bebiendo tequila?— dice el poniéndose una chaqueta que agarró de la parte de atrás de la camioneta.

—Me tomé algunos— digo acomodándome el vestido y él me mira sonriendo mientras se baja de la camioneta para luego sentarse en el asiento del conductor.

—Pásate hacia acá— dice y cuando yo intento hacer lo mismo que el, me detiene— no te bajes, hazlo por aquí.

Hago lo que él me dice y cuando ya estoy sentada, Dylan arranca para irnos a su casa.

Bueno, al menos quiere "hablar".

Unos minutos después, lo miro mientras maneja y acerco mi mano a su brazo, necesito sentir su tacto.

Cuando Dylan se da cuenta, agarra mi mano y le da un besito que me hace sonreír, lo extrañe tanto.

—Te he extrañado muchísimo— dice sin dejar de mirar hacia la carretera.

—Y yo a ti, pero el miedo de lo que me dirías cuando respondiera tus llamadas me gano.

—¿Y qué pensabas que diría, Ice princess?

—Que... pues no te gusto como me puse el día de la discusión y que sería mejor terminar todo, no se...

—Elsa, no quiero terminar, es cierto que no me gustó como te pusiste ese día pero no porque sienta disgusto hacia ti, es que odio haberte hecho llorar y no quiero que vuelva a pasar a menos que sea de felicidad— dice él entrelazando nuestros dedos— quiero que arreglemos las cosas y pedirte disculpas, es todo, hablar.

—Yo también debo pedir disculpas.

—¿Por qué?

—Por haberte gritado, también te golpee un poco y por molestarme contigo por algo que  obviamente se te salió de control porque no fue culpa tuya.

—Ese día estaba dormido y cuando desperté fue porque sentí besos en el cuello, pensé que eras tú así que me reí pero cuando vi que era ella me volví loco, fue cuando ustedes llegaron...— dice como si estuviera recordando— pero agradezco mucho que te hayas dado cuenta de que no hice nada malo, así como también te doy las gracias porque me hiciste ver que me faltó dureza a la hora de hablar con Liliana y de hecho, después de ese día no volvió a molestar.

—Me alegro— respondo y algo se me viene a la mente— ¿y qué sucedió con la señora que se dejaba sobornar por ella?

—Tuve que despedirla.

Pobre señora, perdió un buen trabajo por un dinero extra que le daba la pendeja de Liliana.

***

—Estoy muy nerviosa, es la primera vez que viajo sin mis padres— dice Valentina mientras acaricia un perrito de Sun.

—Pero Susana y yo estaremos ahí para ti, es solo una semana.

—Y estará Esteban— sonríe ella— ¿crees que me pueda ir con él en su auto?

Monocromático.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora