Una fuerte lluvia golpeaba contra las ventanas de la casa, llenando el ambiente con un sonido poco agradable, pero eso no rompía el buen momento que estaba pasando una pequeña familia.
En la mesa del comedor, Ayame estaba inclinada sobre un gran papel blanco, dibujando a escala y con precisión, líneas que se cruzaban y formaban lo que pronto sería el diseño de una casa en el árbol. Sai, su esposo, quien se encontraba en la misma mesa y frente a ella, cada tanto desviaba la mirada de su laptop hacia ella, y se dibujaba una sonrisa en su rostro al verla tan concentrada en algo que la apasionaba, la construcción y la ingeniería, pero no solo sonreía por eso, al lado de la mujer que amaba estaba su hijo de ocho años.
El pequeño estaba sentado con un lápiz en la mano, ayudando a su madre a dibujar los trazos perfectamente rectos, en ambos se veía un brillo de emoción en sus ojos.
─Mamá, ¿cómo hacemos para que la casa no se caiga si el viento sopla muy fuerte? ─preguntó el niño, inclinando la cabeza hacia un lado con curiosidad.
Ayame sonrió, apartando un mechón de cabello de su frente. ─Hiroshi, lo primero que hacemos es calcular la carga que el viento puede ejercer sobre la estructura, a esto se le considera carga viva ya que está en constante movimiento y necesitamos del factor de ráfaga de la zona, coeficiente de presión en la estructura y el factor de importancia. Pero tranquilo, mamá y papá se encargarán de eso ¿Verdad querido? ─Sai asintió, y no se sorprendió para nada al ver a su hijo más emocionado que confundido por las palabras de su madre.
Hiroshi siempre fue un niño muy curioso, cuando no conocía algo, preguntaba al instante o investigaba por su cuenta para hallar la respuesta, eso lo heredó de su madre sin duda. Y también era extremadamente bueno con los números, capaz de realizar grandes operaciones sin usar calculadora, y a tan corta edad. Al enterarse de su buena habilidad, Sai se volvió a hacer la promesa que se hizo cuando nació su hijo, no forzarlo a que siga un camino que su pequeño no quisiera. Sai Nanami no estaba dispuesto a cometer los errores de su padre.
En los siguientes minutos, Ayame le explicó a Hiroshi varios conceptos que se usan en ingeniería. Sai podría ser considerado un genio de los números, pero eso no significaba que supiera de todo, hasta él se confundía y mareaba con lo que hablaba su esposa.
─Si diseñamos bien las vigas de soporte y anclamos la casa al tronco del árbol de forma segura, podremos asegurarnos de que no se caiga. Mira, este punto aquí. ─Señaló en el plano─. es donde irán los refuerzos diagonales para equilibrar las fuerzas, es estática básica.
Hiroshi sonrió y asintió, feliz y entusiasmado de cómo estaban planeando los 3 juntos la casa en el árbol.
─Entonces... Los soportes y refuerzos mantienen estable toda la estructura, no solo por el peso propio, sino también por otros esfuerzos externos que están fuera de nuestro alcance.
─Exactamente ─respondió Ayame, orgullosa─. Los soportes ayudan, pero lo principal es distribuir bien el peso asignado y asegurarte de que todo esté equilibrado. Es pura ingeniería estructural, hijo. Y hablando de pesos, necesito que me hagas una lista de las cosas que piensas subir a la casa en el árbol, la necesito para calcular la carga muerta.
Dicho y hecho, Hiroshi empezó la lista, mientras su madre terminaba algunos detalles del plano físico.
─Sai, ¿todo bien con el programa? ─preguntó Ayame a su esposo. Gracias a él fue que pudieron recrear los programas de ingeniería más usados a nivel mundial para seguir avanzando con la
reconstrucción del nuevo mundo en el que ella despertó. Y ahora le había pedido que diseñe un programa nuevo de ingeniería, pero mucho más básico como para que Hiroshi aprenda a manejarlo.
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Siguiente Generación
FanfictionOne-Shots donde presentaré a todos los hijos de mis ships favoritos de Dr. Stone
