Marcela es una chica con muchas inseguridades; muchas de ellas causadas por su dura infacia; ella no se considera un esteriotipo de mujer, pero hasta ahora ha sabido vivir con su fisico sin ningún problema, sin embargo internamente vive una guerra q...
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5 𝙖ñ𝙤𝙨 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙪𝙚𝙨
- Aléjate.
- Perdóname Marcela, de verdad lo siento.
- Te dije solo la puntita – mufa.
- No pude controlarme – excusa Josh.
- Cómprame otra banderilla – exige Marce apuntándole con el palillo. Lo único que le había dejado Josh después de decirle que le diera un mordisquito a la punta de la banderilla para que la probara, pero termino dándole un mordiscón.
- Ay, no te pongas así por una banderilla.
Marcela se sorprende por su respuesta. Al mirarlo, su novio está haciendo un puchero.
- Sabes que – respira – Me divorciare de ti.
- Queeee – se exalta el galán – ¿por una banderilla?
- Sí – afirma Marce, votando el palillo en un canasto de la calle.
Vaya, como la comida puede ocasionar conflictos. Piensa Josh mientras gira los ojos.
Marcela avanza dejándolo atrás, él respira y sonríe...
- Dos... te comprare dos banderillas – Dice en voz alta para que su amada se detenga.
A Marce, se le ilumina la cara.
Gira a ver a su amado con una sonrisa de oreja a oreja y se regresa.
- Una para ti y otra para el bebé – agrega.
- De seguro le encantará – menciona contenta.
- ¿cómo sabes? – pregunta Josh
- Cuando algo le gusta, se mueve mucho. Me duele el estomago cuando lo hace, pero me emociona sentirlo.
El galán, le soba la mejilla sin dejar de sonreírle.
- Quiero que se parezca a ti – confiesa.
- No, yo prefiero que se parezca a ti – contrataca Marcela – Que tengas tus ojos.
- Entonces, que se parezca a su mamá y tenga los ojos de su papá – sugiere Josh.
Marcela asiente, confirmando que le gustó la idea.
Josh la toma de la mano, para darle un delicado beso y luego la envuelve en su palma para colocarla en el bolsillo de la chaqueta que llevaba.
- Vamos por las banderillas.
Ambos se giran, y siguen caminando felizmente por la ciudad.