Los rayos del sol se colaron por aquel ventanal causándole malestar a pesar de tener el sueño profundo, arrugó su nariz con molestia, el calor en su rostro poco a poco fue aumentando hasta llegar a un punto crítico.
Con cierta dificultad sus ojos comenzaron a abrirse uno a uno, su visión era escasa, no sabía con exactitud dónde estaba pero por la suavidad que sentía su espalda y cuerpo dedujo rápidamente que era una cama.
Poco a poco su visión se fue acostumbrando a la luz del lugar, lo que parecían simples sombras e imágenes borrosas, comenzaron a tener un poco más de nitidez, cortinas y sábanas blancas fue lo primero que percibió.
"Vaya, debo estar en la enfermería", pensó, el cuerpo le dolía con gran intensidad, sus movimientos eran bastantes limitados, trató de erguirse sin embargo un punzante dolor en su abdomen se lo impidió.
Llevó con prisa sus manos a la zona donde estaba el dolor, sin embargo sus brazos también respondieron de manera alarmante ante tal movimiento brusco.
"Demonios me duele todo", se quejó en su interior.
Aun sentía su rostro arder, más precisamente su nariz, la cuál se encontraba totalmente vendada, el sangrado había parado en su totalidad, sin embargo aún persistía cierta molestia.
De pronto comenzó a escuchar ruidos afuera de la habitación, los cuáles identificó como pisadas, algunas más rápidas que otras, como si se tratara de una carrera o quizá alguien con mucha prisa.
"Aún no a despertado, por favor tenga paciencia" -, exclamó una voz femenina fuera de la habitación.
"¡Con más razón debo entrar, cómo se si aun esta vivo ¿he?! -, respondió otra voz con molestia.
"Por favor señor ping, no nos precipitemos a situaciones alarmantes, debe mantener la calma" -, se unió una tercera voz, la cuál identificó de inmediato cómo el maestro shifu.
"¡Ya he esperado demasiado, exijo que me dejen pasar de inmediato!"-, volvió a insistir la segunda voz, quien ahora sabía que se trataba de su padre.
"Bien, adelante, pero por favor, no perturba a Po, no quiero que se altere, de lo contrario tendremos que sacarlo otra vez del consultorio" -, le respondió.
"¿Sacarlo otra vez?, hay papá, ¿que rayos hiciste?", pensó divertido en la situación que protagonizó su padre.
En cuánto escuchó la puerta ser deslizada, se cubrió con aquellas sábanas y mantas blancas, fingiendo seguir dormido.
A pesar de todo aquel ruido que hace algunos segundos se había escuchado, la habitación quedó en completo silencio, salvo por los pequeños pasos que daba el ganso hasta quedar a un lado de la cama donde se encontraba el panda.
- Hay Po, ¿no te cansas de hacer sufrir a tu pobre y viejo padre? -, preguntó con pena el ganso.
El panda hacía hasta lo imposible por contener las risas, aprovechando que le estaba dando la espalda y su padre aún creía que seguía dormido optó por jugarle una pequeña broma.
- No -, le respondió fugazmente.
- ¿Po?, hijo, ¡¿por fin despertaste?! -, exclamó él ganso con ilusión.
Sin embargo el panda no respondió.
No obstante el ganso no perdió la esperanza, lentamente se fue acercando al rostro del oso, percibiendo su profunda respiración.
Con una de sus alas deslizó las sábanas para observar su rostro, se veía en completa paz, le observó con detenimiento por algunos segundos, esperando alguna señal que le indicara que el panda había despertado, sabía que lo que había escuchado, aunque si era honesto consigo mismo, está era la quinta vez que escuchaba al panda hablar entre murmullos.
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Volver.....
Fiksi PenggemarSimplemente no puedo dejarla ir, las cosas no funcionan así, han pasado ya 5 años desde mi partida, en un principio quise olvidarla, intente no pensar en ella, pero simplemente no pude, no pude separarme de ella, de sus caricias, sus besos, su voz...
