"Tras dos semanas desde la esperada boda real, el rey Ben y la reina Ozelle han regresado a su castillo luego de disfrutar de una romántica luna de miel."
El sol se filtraba a través de las grandes ventanas de la habitación, iluminando suavemente el rostro de Ozelle, quien abrió los ojos y estiró su mano, buscando a su esposo junto a ella.
— Cariño, duele — murmuró Ben entre sueños cuando Ozelle, sin darse cuenta, tiró de su cabello. Ella soltó una risita traviesa al escuchar su queja.
La reina se sentó lentamente en la cama, bostezando y estirando sus brazos con elegancia.
— Debemos ir a desayunar, Ben — anunció mientras se levantaba. Con movimientos gráciles, se colocó su bata rosa de satén y se calzó unas pantuflas de peluche del mismo tono antes de dirigirse al baño.
No tardó mucho en sentir la presencia de su esposo detrás de ella. Ben, aún con expresión adormilada, se acercó con una sonrisa encantadora, besando suavemente el cuello de Ozelle mientras la rodeaba por la cintura con sus brazos. A pesar de su aparente seriedad, ella no pudo evitar acariciarle el cabello con ternura.
— Hoy debemos seleccionar a los niños que traeremos de la Isla — comenzó a decir con un tono reflexivo. — Pensaba en traer dos niños ahora y otros cuatro al inicio de clases, para que puedan adaptarse. También debo reunirme con Lumiere para organizar la visita de la Reina Clarion, y más tarde quizá invite a Audrey para...
— ¿Siempre hablas de trabajo? — la interrumpió Ben, usando un tono juguetón mientras arqueaba una ceja.
— Pues claro, ¿de qué más hablaría? — respondió ella con gracia, girándose para enfrentarlo.
Ben sonrió con picardía y, sin esfuerzo, la levantó para sentarla sobre el lavamanos. Acercándose a ella, susurró en un tono coqueto:
— Tengo muchas ideas de cosas más interesantes que podrías decir.
Ozelle dejó escapar una pequeña risa, divertida pero fingiendo desdén. — Eres un atrevido, Benjamin Florian — replicó, dándole un suave empujón. — ¿No tuviste suficiente en la luna de miel? Ahora tenemos trabajo que hacer, y no voy a dejar que me distraigas.
Ben soltó una risa baja, sin perder su encanto, y tomó las manos de Ozelle para besarlas con delicadeza. Luego, se agachó y apoyó su mejilla contra el muslo de su esposa, mirándola con devoción.
— Eres hermosa — murmuró con voz profunda, su mirada dejando en claro cuánto la amaba. — Dejaría que me dieras un golpe si eso te hace feliz — Bromeó comenzanso a dejar besos mojados en la parte interna de sus muslos.
— Deja de decir tonterías — reclamó abriendo levemente sus piernas, dándole más espacio. Miró hacia el techo mientras sentía las manos de Ben estirarla hasta el borde — Sé que quieres un heredero — bajó la vista hacia el y lo tomó del cabello, estirandolo para que la vea — pero no creo que así se pueda hacer uno.
— Pero nos divertimos haciéndolo — Sonrió.
El toque en la puerta de la habitación se hizo presente, seguido de la voz de Lumiere.
— Majestades, el desayuno está listo, ¿O prefieren que lo subamos?
Ozelle soltó una risita mientras Ben se levantaba totalmente irritado.
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𝓐𝓶𝓸𝓻 𝓔𝓼𝓶𝓮𝓻𝓪𝓵𝓭𝓪 - 𝑩𝒆𝒏 𝑩𝒆𝒔𝒕𝒊𝒂
Fanfiction🍰 OZELLE DE OZ , es una joven encantadora, hija del legendario Mago de Oz y Glinda, la Bruja Buena. Desde muy pequeña, ha mostrado un carácter dulce y amoroso, irradiando bondad y alegría allá donde va. Heredó la magia de ambos padres, aunque no su...
