Andrea Granados regresa a Colombia para disfrutar de su familia y poder superarse a si misma pero creo que un pequeño nadie se convertirá en su gran todo
Ya que me calmé un poco me separe de el, no se cuanto tiempo estuvimos así pero fue una gran ayuda para mi.
-Oye, ¿ya estás más tranquila? ¿Puedo preguntarte qué pasó?- tiene su mirada en mi buscando mi contacto visual pero me da tanta pena mirarlo después de lo que pasó que simplemente me quedo mirando al piso.
-Le voy a decir pero prométame que no le va a decir a nadie, ¿pinky promise?- levanto el meñique para entrelazarlo con el.
-Pinky promise andy, no diré nada a nadie- levanto la vista para ahora hacer contacto visual y me acerco un poco para decirle en susurro.
-Tengo la regla- el que se estaba ahogando ahora era el, le pegué golpecitos en la espalda para que se le pasara y cuando me quiso responder parecía no encontrar palabras- tranquilo Alvaro que yo se que usted no sabe nada de estas cosas, a nosotras nos suele cambiar el humor o dolernos el vientre cuando estamos en esos días.
-¿Vamos por un juguito de mango?- reí por su cambio de tema y entendí que no era algo de lo que le gustara hablar pero me agradó que sin importar me escuchara y ayudara cuando lo necesite sin siquiera pedirlo.
-Vamos- me agarro la mano y salimos del salón para llegar a la cooperativa pero mientras el pedía yo recordé que seguramente este no era receso y realmente no estábamos saltando clase- oye apúrase que seguramente tenemos clases y estamos muy tranquilos aquí comprando.
-No vino la profe, ¿nos sentamos s comer?- me mostró los dos jugos y unas galletas, no se porque pero verlo así se me hace la cosa más tierna.
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Entramos a clase pero ahora noté a otro alumno sentado en la primer mesa, nunca lo había visto.
-Oiga Alvaro y ese ¿quien es?- susurrándole y medio volteando atrás le pregunté.
-Guzmán, el tonto que solo vive para el estudio. Saca siempre las mejores notas y acaba de llegar de Venezuela donde representó al José Maria en las olimpiadas latinoamericanas de literatura- me iba a seguir explicando pero Salcedo que estaba sentado al lado de el lo interrumpió.
-Por supuesto, nosotros lo odiamos-solo le dirigo una mirada de desagrado y volteo para enfrente, escuché claramente cono Alvaro lo reprendía por su comentario.
-Enfoqué mi análisis en el tema de la venganza y que es un sentimiento bastante destructivo, lo cual le encanto claramente a los jueces- sonriente presento el tema pero no pude pensar en otra cosa que no fuera que eso no era nada especial.
-Pues, que malos jueces- Eva siempre tirando las verdades que otros no nos atrevemos a decir- el mensaje de Hamlet es otro, "El que piensa, pierde". Porque eso es lo que se la pasa haciendo toda la obra, pensando y pensando, por eso se le va todo el tiempo y no hace lo que debía hacer para vengar la muerte de su papá. A mi me gusta más Romeo y Julieta, ellos no ma piensan tanto, se aman en contra de todo y en contra de todos y demuestran que el amor no es para cobardes. Por eso yo me identifico más con ellos que con Hamlet.