-Sakura,- la Quinta se dirigió a ella de manera directa -Si te arrepientes de alguna de tus decisiones puedes decirlo tranquilamente. Incluso después de firmar todo, eres libre de cambiar de opinión. Si no quieres ni el nombre ni las posesiones de Kakashi puedes decirlo con absoluta confianza.
-No, maestra, no me malentienda- susurró la jovencita reuniendo valor -Sé lo que algunos en la Aldea están pensando, sé lo que algunas enfermeras piensan y sé lo que pensarán todos cuando sepan que estoy embarazada. Algunos piensan que Sasuke y yo estamos juntos, aunque he intentado poner límites y aclararlo... Es sólo que no quiero arruinar la memoria de Kakashi-sensei, no quiero que ni siquiera pongan en duda quién es el padre de mi hijo, pero me pregunto si creerán que me estoy aprovechando de la situación tomando su apellido. Aunque él mismo me lo ofreciera, bueno, nadie podría prever que lo necesitaría en estas circunstancias. Además, ¿qué van a decir de Kakashi-sensei? Que se aprovechó de su joven alumna. Se me revuelve el estómago de sólo pensarlo.
-Ya entiendo lo que sucede, Sakura- la Quinta suavizó su expresión. Por un momento pensó que la presencia de Sasuke la había hecho cambiar de idea -Sé que la decisión que tomes, cualquiera que sea, será siempre protegiendo todo lo que amas. Pero quisiera que recordaras que si Kakashi dejó esa carta es porque más importante que lo que todos pudieran pensar de él, eras tú. Tú eras lo más importante para él. No tienes que corresponder la misma manera, pero si es tu deseo tomar su apellido para ti y para su hijo, puedes estar segura que la Aldea entera respetará tu decisión, quizá no pronto, pero terminarán por hacerlo. Además, no estarás sola. No estás tomando nada que Kakashi no te haya ofrecido, y estoy convencida de que, si hubiese sabido que estás embarazada, te ofrecería su vida entera.
-Gracias, maestra. Creo que sólo tengo miedo de sentir que no merezco su apellido.
-Sakura, no seas tonta. Si crees que no mereces su apellido estás suponiendo que tampoco mereces que él te amara, y creo que eso sería deshonrar su memoria- la jovencita se sonrojó suavemente, pero terminó por sonreír -Kakashi era un hombre brillante, cada una de sus elecciones fue la mejor que pudo tomar, incluida la decisión de enamorarse de ti. Aunque rompiera más reglas de las que puedo contar- esto último lo dijo con una sonrisa tranquila.
-Sí quiero tomar su apellido para mi hijo y para mí, Tsunade-sama.
-De acuerdo. Cuando Naruto llegue podrás hacerlo.
-No, si todo está listo, entonces quiero hacerlo hoy mismo. Naruto no tardará en volver y se lo diré, pero quiero que todo esté listo cuando él llegue.
-Tus padres tendrán que estar presentes, y además un testigo.
-Estaba pensando en pedírselo a Guy-sensei. Estoy segura de que no se negará.
-Estoy de acuerdo. Ven a la Torre Hokage por la tarde y todo estará listo.
-Gracias, maestra. Ahí estaré.
La Quinta y Shizune terminaron la revisión de Sakura. Todo estaba en perfecto orden así que su siguiente revisión sería hasta que cumpliera el primer trimestre. Podría continuar con su entrenamiento médico, pero sería bajo estricta vigilancia. Además de eso podría continuar con su rutina diaria, a excepción del entrenamiento físico que estaba terminantemente prohibido, el ejercicio estaba bien, pero entrenar no. La joven médico estuvo de acuerdo en todo y salió feliz del Hospital, no sólo porque su embarazo iba de maravilla, sino porque ese mismo día sería Hatake Sakura, de sólo pensarlo volvió a sonreír.
-Parece que todo está bien- dijo Sasuke levantándose de una banca donde había estado esperándola.
-Todo está más que bien, en realidad. Pero vamos, tenemos que buscar a Shikamaru para invitarlo a comer.
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LA MISIÓN
Fan-FictionMientras Naruto está en su entrenamiento con Jiraya, Sakura y Kakashi son llamados a una misión que requiere de una condición bastante particular: deben fingir ser marido y mujer. Serán ninjas infiltrados en una Aldea, deberán hacerse pasar por un t...
