Los días continuaron pasando lenta y tranquilamente. Durante las mañanas iba al Hospital para su entrenamiento médico, en las tardes acompañaba a Naruto en su entrenamiento con Jiraiya y por la tarde-noche se encargaba junto a todos de la mudanza a la casa de Kakashi. Y en todas esas actividades siempre estaba Sasuke, la acompañaba al Hospital durante las mañanas y después al entrenamiento de Naruto, al final la apoyaba con la mudanza y se quedaba hasta tarde para asegurarse de que no necesitaba nada más.
Afortunadamente Naruto también estaba a su lado, y donde estaba Sasuke también estaba su rubio amigo. Él era la paz que la jovencita necesitaba, la llenaba de calma y le daba fuerza para superar todas las pruebas. Y vaya que tuvo que superar muchas pruebas.
Los primeros en enterarse de su embarazo fueron los compañeros de los diferentes equipos: Hinata, Kiba, Shino, Shikamaru, Chouji, Neji, TenTen, Lee y por supuesto, Ino. Cuando Ino lo supo de manera oficial no dejó de disculparse por su actitud, se disculpó infinidad de veces. Realmente parecía avergonzada por todo lo que había dicho y en especial por su comportamiento:
-No tenía ni idea, Sakura... de haberlo sabido jamás te hubiese hablado así. Fui tan egoísta y espero que puedas perdonarme porque en verdad estoy arrepentida.
-No tengo nada que perdonarte, Ino- Sakura la abrazó con fuerza. No estaba molesta ni mucho menos, sabía que el arrepentimiento de su amiga era sincero y realmente necesitaba su apoyo.
A partir de ese momento Ino tampoco se apartó de su lado y fue la más entusiasmada y emocionada al respecto. Naruto también se mostraba emocionado, pero solía ser más cauteloso y siempre estaba atento a todo por lo que no se permitía mostrarse tan feliz. En cambio, Ino, que ignoraba el peligro que rondaba a su amiga, siempre estaba entusiasmada para ir de compras, para ayudar con la mudanza, para cuidarla en los malestares matutinos, para hablar con ella sobre todo lo que hacía falta por hacer.
-¿Has pensado ya en un nombre para el bebé?- le preguntó Ino con una sonrisa llena de ternura mientras acariciaba su espalda con dulzura, Sakura estaba vomitando por la nauseas. Estaba en el octavo mes y los síntomas se presentaban con más frecuencia.
-Estaba pensando en que si es niño me gustaría que se llamara como Kakashi.
-Es una excelente idea- su rubia amiga le ofreció una toalla húmeda -Sabes, cuando pienso en que tendrás un bebé de Kakashi sensei ya no me parece raro. Recuerdo que él siempre te veía con tanta dulzura que debí intuir que algo estaba pasando. Creo que, si él estuviera vivo, serían la pareja más adorable.
Sakura opinaba los mismo y le agradecía todas sus palabras, toda su compañía porque la llenaba de cuidados y mimos. No era la única, Hinata y TenTen la acompañaban también, siempre estaban a su lado, la llenaban de regalos para el bebé y ayudaban con la mudanza. La invitaban a cenar y se preocupaban sinceramente por ella. Los encargados de los demás grupos la ayudaban a su manera, él más involucrado era Guy que cada día la veía para preguntarle cómo se sentía, le compraba algún antojo y se ofrecía a todo lo humanamente posible. Por él la mudanza estaba casi casi lista. Kurenai y Asuma la veía también con frecuencia y le habían regalado varios muebles que necesitaría para el bebé. La misma Quinta y Shizune no podía estar más cerca de ella y cuando pasaban los meses las veía sonreír con alegría por el excelente estado de su embarazo.
Pero no todo fue fácil, durante los primeros meses los rumores no cesaron. Aunque se aclaró desde el principio quién era el padre, no faltó quién sugiriera que la cercanía de Sasuke abría la posibilidad de que el verdadero padre fuera el Uchiha. Sabía que susurraban a su espalda, que la compañía de Sasuke siempre generaba una duda. Sabía que la veían de reojo mientras su vientre crecía y crecía. Sabía que la memoria de Kakashi, por más respetada que fuera, era criticada silenciosamente por el romance con su alumna, algo que nunca pero estrictamente nunca había pasado y que no debió pasar, de acuerdo con lo más tradicionales, entre ellos los Abuelos de Konoha. Ellos mostraron su decepción sin molestarse en ocultarla. La veían con reprobación absoluta y en realidad consideraban que ella había seducido al ninja para buscar ese embarazo. Sakura soportaba sus miradas con valentía y con la felicidad de saber que no podían estar más equivocados y que no importaba qué tan descontentos estuvieran con la situación, ella y su hijo ya eran Hatake.
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LA MISIÓN
FanfictionMientras Naruto está en su entrenamiento con Jiraya, Sakura y Kakashi son llamados a una misión que requiere de una condición bastante particular: deben fingir ser marido y mujer. Serán ninjas infiltrados en una Aldea, deberán hacerse pasar por un t...
