Kakashi observaba a su mujer e hijo jugar y correr en el campo de entrenamiento número tres. Sakumo tenía poco más de un año y ya iba de un lado para otro, corría detrás de su madre y se esforzaba por alcanzarla. La melena rosa de ambos se agitaba con el aire y de vez en cuando dos pares de ojos verdes lo veían con absoluta felicidad. El cabello de Sakumo era un poco rebelde, por más que la joven médico intentó peinarlo se dio por vencida pronto, tenía el cabello rebelde de su padre.
Hacía poco más de un año que Sakumo nació. Kakashi estaba completamente recuperado, por supuesto había cicatrices que nunca se borrarían: en las manos tenía marcas de los amarres que lo tuvieron cautivo casi nueve meses, lo mismo que en los tobillos, lo mismo que en la espalda, él ya se había acostumbrado a verlas y sentirlas. De vez en cuando tenía pesadillas, se despertaba bañado en sudor. Esas pesadillas lo acompañarían cada día de su vida. Pero su cuerpo tenía un peso excelente, sus músculos volvieron e incluso mucho más marcados y firmes de ser posible, sus habilidades estaban intactas como siempre, derrochaba talento y precisión en cada uno de sus movimientos.
El gremio ninja pensaba que se había vuelto más fuerte y talentoso, estaban impresionados con su recuperación y con el monstruoso nivel que demostraba. Si antes parecía inalcanzable, ahora eran pocos ninjas quienes se atrevían a retarlo. Pensaron que su fortaleza se debía al deseo de venganza contra Kabuto y Orochimaru después de todos los meses de tortura. Pero no, la razón para cada entrenamiento y para recuperarse de la forma en que lo hizo, para superar cada límite que su cuerpo le imponía, estaba frente a él: su mujer y su hijo.
Y los protegía en todo momento. No se separaba de ellos a menos que tuviera que ir a alguna misión, aunque en la mayoría de las ocasiones iba al lado de Sakura. En esas situaciones Sakumo se quedaba con los padres de Sakura que no podían estar más felices de cuidar de su nieto.
Durante un año no había tenido noticias de Sasuke, de Orochimaru o de Kabuto, realmente fue como si se los hubiera tragado la tierra o se esfumaran en la noche. Ni siquiera sus subordinados se dejaban ver y eso era lo más sospechoso. Se mantenía en alerta constante, pero no dejaría de disfrutar de la vida junto a su familia esperando que el Uchiha se presentara. Además, estaba preparado en caso de que se atreviera a poner un pie en Konoha. La primera vez se detuvo, pero no lo haría por segunda vez.
-Son una familia hermosa, Kakashi- le dijo Guy apareciendo a su lado.
-Son mi vida entera, Guy.
Sakura se dejó alcanzar por Sakumo para llenar su tierno y sonrojado rostro de besos. No podía apartar la mirada de ellos, realmente eran su vida, tenía una sonrisa de felicidad, pero el ceño ligeramente fruncido. Espera noticias y ahí estaba su eterno rival para dárselas:
-Parece que sí fue Sasuke quien se apareció por la Aldea de la Arena- confirmó Guy también viendo a Sakura jugar con su hijo -Pero el que se ha visto más recientemente es Kabuto. Sus apariciones son cada vez más frecuentes.
-Tenían que aparecer tarde o temprano. Kabuto es una rata, pero incluso de vez en cuando necesita salir. En especial si Orochimaru está por cambiar de recipiente.
-¿Crees que todavía quieran a Sakumo?- el ex ANBU suspiró con pesar. Su pequeño reía y abrazaba a su madre.
-Si Sasuke todavía no se ha transformado en el recipiente de Orochimaru, entonces todavía hay una probabilidad de que lo intenten. Aunque lo dudo, ya esperaron mucho y mientras más tiempo pase menos oportunidades tendrán. No quiero ser cruel, pero no estaré tranquilo hasta que Orochimaru esté muerto o cambie de recipiente, quien sea.
-Sakumo será un ninja talentoso, no cabe duda. Así que no sé si el interés de Orochimaru desaparezca por completo. Y no soy el único que lo nota, la mayoría de los ninjas esperan ansiosos a que pueda entrar a la Academia para confirmar todos los pronósticos. Tiene un futuro brillante, Kakashi, sé que Sakura y tú lo saben mejor que nadie.
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LA MISIÓN
Fiksi PenggemarMientras Naruto está en su entrenamiento con Jiraya, Sakura y Kakashi son llamados a una misión que requiere de una condición bastante particular: deben fingir ser marido y mujer. Serán ninjas infiltrados en una Aldea, deberán hacerse pasar por un t...
