Hola me llamo Jessica Griego, hermana menor de Lillian Griego, tengo 21 años a punto de cumplir 22 y con mi corta edad ya soy conocida por ser influencer, modelo y fotógrafa en todas las redes sociales. Tengo otra hermana que es la mayor de nosotras...
Terminamos esa linda conversación para terminar de arreglarnos, me ayudaron a ajustar mi vestido y velo, quedamos algo así-.
MI VESTIDO-.
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FOTO CON MIS DAMAS-.
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-Bueno plebes, creo que ya es momento de irnos a la iglesia para la misa –comento mi hermana mayor mientras nos grababa-. –El papá de los gemelos va a venir a recogernos y llevarnos para allá-.
-Me acaba de decir Ramon que ya esta afuera, ya hay que ir saliendo porque se nos esta haciendo tarde, mijas –escuchamos a mi suegra mientras tomaba nuestras cosas-.
Salimos de la casa para esperar al coche, ya nos estaba esperando. Lillian, Paola y mi mamá se irían junto conmigo, las demás damas se irían en sus respectivos coches, cada que nos acercábamos mas a la iglesia me ponía mas nerviosa, al llegar ya estaban todos los invitados esperándome, no divise a Cesar ya que pensé que estaría adentro de la iglesia para recibirme-.
-Bueno plebes, como ya vieron, ya llegamos al templo, no haremos mucho ruido, pero ustedes verán partes de la misa y todo –menciono mi hermana mayor mientras grababa-. –Ahorita les sigo grabando, chao-.
Pauso la cámara, para así bajarnos de la camioneta, me ayudo a bajar el Carlos-.
-Que bonita se ve, cuñada –me halago el gemelo de mi pareja dándome una sonrisa, siendo correspondida por mi-. –Esperemos que el neto no se desmaye cuando te vea-.
Ambos reímos por la burla de Carlos hacia su gemelo, nos acercamos a la entrada del templo para que así mi mamá me entregara delante de Cesar-.
-Mami, no me dejes caer, por favor –susurre hacia la mujer que me dio la vida con nervios en mi voz-.
-Nunca en la vida, mi niña –respondió mi madre a mi petición-.
Con eso dicho comenzamos a caminar al unísono de la musica de la iglesia, solo miraba como Cesar se le salían las lagrimas después de mirarme caminar hacia él, esa era la señal para saber que elegí bien con quien casarme, al llegar al lado de mi pareja-.