Viaje

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El puerto estaba abarrotado de personas y a pesar de que el clima era templado Eren podía sentir el sudor recorrer su espalda y acumularse sobre su frente. No ayudaba el tener la cabeza cubierta con un sombrero de paja que lograba ocultar con disimulo ciertas fracciones de su rostro.

No sabía que ser una mujer cotidiana era tan sofocante, usando un largo vestido con una toga debajo, encima un chaleco ancho de manga larga que disimulaba la forma de sus brazos y hombros. Lo más incómodo eran los pechos de tela que Pieck y Connie con esmero habían creado sin ocultar en ningún momento lo divertida que les parecía la situación. Afortunadamente los zapatos que usaba eran botines de cuero similares a los que utilizaban cuando estaban en la legión. En sus manos llevaba puestos guantes a juego que ocultaban perfectamente la forma masculina de sus dedos.

Para suavizar los rangos de su rostro había tenido que recurrir al maquillaje. Casi se había espantado cuando vio el repertorio que Historia llevó para ayudar con su plan. No lograba del todo recordar para qué servia cada producto y artefacto, además de que nunca había visto a su madre o Mikasa usarlos. Pero la rubia se veía experta haciendo los movimientos en su rostro mientras le contaba como había recibido estos regalos de naciones externas que la había visitado con objetivos de alianza.

A pesar de que la temperatura había caído en los últimos días, aún no era lo suficientemente baja como para no sentirse asfixiado bajo tantas capas de tela, sin embargo, sabía que había soportado situaciones mucho peores en sus tiempos como soldado, por lo cual habría podido manejar la situación lo mejor posible si no se sintiera tan ansioso.

Las largas pestañas que habían sido remarcadas con el efecto de una mascara transparente aplicada por Historia contrastaban con los ojos esmeralda del castaño, haciéndolos inevitablemente llamativos para quien lo mirara de cerca, o eso pensó Connie mientras miraba como su amigo se veía inquieto.

- Siguiente grupo. - Escucharon decir al encargado de validar los tickets para dar acceso al ingreso del barco.

- Después de ellos seguimos nosotros. - Comentó Connie mientras Eren asentia. Buscando entre su "bolso" encontró el ticket e identificación falsa que Historia le había suministrado. Leyó el nombre como si al hacerlo mágicamente pudiese convertirse en esa persona que de suponía era ahora; una mujer huérfana que prestaba servicio a los ex miembros de la 104.

- Pero mira a quienes tenemos aquí. - Escuchó decir a un soldado de las milicias que hacia ronda en el puerto junto a un grupo de reclutas. - Si son los traidores de Paradise. O ¿cómo es que les dicen ahora?

- Embajadores de Paz. - Respondió uno de los jóvenes con Sorna mientras Armin se levantaba para ponerse frente al grupo. Eren observó con sorpresa lo diferente que su amigo era ahora, años atrás se habría relegado ante la más mínima provocación, pero ahora valientemente era el primero en ponerse en pie para dar la cara.

- Sr. Arlet, ¿nuevamente de viaje? - Pregunto con malicia el uniformado.

- Así es Señor. - Respondió Armin con seguridad y tranquilidad.

- Ya veo. - Comentó dubitativo mientras miraba al resto de los presentes, deteniéndose un momento en Eren. - Cuentan con nueva acompañante por lo que veo. - resaltó levantando una ceja.

- Correcto, nunca está de más tener personas que se unan a nuestra causa. - Comento Hange quien ahora estaba junto a Armin. - ¿Le gustaría unirse? Siempre tenemos cupos abiertos. - Comentó con una sonrisa sarcástica.

- Pfff. Jajajajaja. - Se esuchci reir al hombre acompañado por las risas de sus compañeros. - Srta. Zoe, le recuerdo que su posición ahora es de subordinada, ¿No debería más bien guardar silencio y dejar que su líder hable?

|Under The Tree| Eremika FanficHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora