07.El mejor día de mi vida

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Pasaron varios días y el castaño no volvió a hablar con la chica, quizá era lo mejor. Salió de la habitación con su skate, iba esquivando a cada persona que veía pero de pronto perdió el control y cayó contra unos arbustos de cabeza. Si que era idiota, trató de levantarse pero no podía, comenzó a reír a carcajadas hasta que escuchó que alguien se acercaba

-Hey tú, ser humano o extraterrestre, ¿me echas una mano?

Un castaño de ojos verdes había llegado a la academia, durante el día varias personas lo llamaban por un nombre que él jamás había escuchado, Louis, él se preguntaba quién demonios era ese sujeto y porque lo confundían. Salió a conocer un poco más las instalaciones y luego se sentó en una banca para leer un poco, cuando vio a un chico estamparse contra unos arbustos, levantó su mirada guardando el libro y caminó hacia él

*Narra Donovan*

Su voz era tan armoniosa, tan dulce y suave ante el oído humano, quién diría que él cambiaría mi vida, pero no les cuento más, escuchen el resto

-¿Estás bien?.-Preguntó él mientras extendía su mano hacia mí para ayudarme.-Deberías tener más cuidado.-Dijo serio

Tomé su mano y me levanté quitando un par de hojas de mi cabeza, tomé mi skate y levanté la mirada topándome con aquellos ojos color oliva que me quitaron la respiración, rasqué mi nuca para no parecer un idiota y reí leve antes de hablar

-Lo tendré en cuenta, gracias de verdad, no sé cómo hacen estas malditas cosas tan defectuosas, terminan siempre mandándome al suelo, ya no las hacen como antes.-Dije hablando de prisa y demasiado, cosa que hacía siempre que me ponía nervioso.-Lo siento, creo que hablo demasiado, siempre pasa cuando me pongo nervioso, digo no es que me pongas nervioso, ¿por qué habría de estarlo?, ¿qué leías?

-Deberías dejar de comprar eso en el mismo lugar, prueba en otros lados.-El chico me miraba como si apenas y entendiera lo que le había dicho.-Si sigues hablando tan rápido juro que esta vez no te entenderé.-Sonrió de lado, pero qué sonrisa, era perfecta.-Oh pues estudiaba algo de Filosofía, trato de no ir atrasado en las materias

-Si, lo siento, ya dejaré de hablar tanto, ya veo, yo me he salteado varias clases y sinceramente voy de mal en peor, soy pésimo en los estudios, ¿eres nuevo?.-Dije desviando la mirada ya que sentía que lo miraba demasiado y no quería que huyera de mí

-Si dejaras de saltarte las clases apuesto a que tendrías buenas notas, y sí, recién llegué, ¿tú llevas mucho aquí?

-Creeme que bruto nací y bruto he de morir, si algo así, tengo como una semana más o menos

-Perfecto, ¿podrías decirme por donde queda la cafetería?, necesito comer algo.-Dijo riendo, ¡demonios!, ¿es qué algo en él puede ser imperfecto?, hasta su risa se escuchaba como los mismos ángeles

-Claro, es el único lugar que conozco a la perfección, sigueme.-Le dije caminando a lo que él me siguió

-Bien, me llamo Gabriel

-Es un placer, yo soy Donovan

-Mucho gusto Donovan.-Respondió serio e hice una mueca, yo no era serio ni nada y en cierta forma me asustaba su seriedad

Mientras caminabamos comencé a dar pasos largos como si midiera algo y comencé a tambalearme fingiendo caminar por un lago de lava ardiente, sí, sé que soy extraño

-¿Y porqué viniste aquí?.-Pregunté dando un salto como si no quisiera pisar algo en el suelo

-Pues es una buena academia, quería seguir estudiando y aquí estoy, ¿y tú?

Un amor inesperadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora