Los días pasaron y todo entre los chicos se puso mejor, todo solo había sido un mal entendido, Gabriel había estado trabajando en un proyecto que debía entregar y no le había dado tiempo para avisarle a Donovan. Aquella mañana salió a buscarlo por aquel lugar, fue a su habitación y entró sin aviso alguno, el chico aún dormía, por lo que se acercó para besar suavemente su mejilla y susurrar a su oído
-Buenos días dormilón
-Buenos días amor.-Le dijo abriendo los ojos para mirarlo, el otro se acomodó a su lado y lo abrazó
-¿Cómo amaneciste?
-De maravilla porque lo primero que vi cuando desperté fue a mi novio
-Oh ¿y dónde está?, no vaya a verme y me golpeé.-Bromeó lo cual hizo que Gabriel riera a carcajadas
-Si ¿verdad?, es mejor que te vayas, no quiero tener problemas con él
-Bueno.-Trató de levantarse pero no pudo ante su abrazo y rió.-Si no me sueltas no puedo irme
-Es que no quiero que te vayas, quiero que te quedes aquí a mi lado siempre
-Entonces aquí me quedo
-Me encantas
-Y tú a mí
Acarició su cabello y luego lo besó dulcemente a lo que el otro le respondió de la misma manera, nada le gustaba más que pasar tiempo con su chico, era lo único que le importaba, Donovan comenzó a meter sus manos dentro de la playera del chico acariciando su abdomen, se giró quedando sobre él y le sacó la remera, Gabriel parecía desesperado en un intento por desvestirlo, lo que hizo reír al otro
-Tranquilo no te me vayas a morir
-Es tu culpa
-Yo no tengo la culpa de nada, yo no hago nada.-Comenzó a besar su abdomen suavemente
-Eso es lo que hace que yo me ponga así
-No estoy haciendo nada.-Bajó hasta el elástico de su boxer para comenzar a bajarlo con sus dientes, bajó la prenda hasta quitarla y comenzó a repartir suaves besos sobre el miembro del chico sin tocarlo, el otro gimió fuerte aferrándose a la sábana, rió al ver su reacción y se levantó.-Nah, mejor no quiero.-Caminó hasta la pequeña nevera para tomar algo de beber, el otro se levantó tras reponerse y tomó una toalla dirigiendose al baño
-¡Eres cruel!
-¡No soy malo, simplemente se me fueron las ganas.-Dijo sentándose en el sofá para ver la televisión, colocó caricaturas y se sentó de una forma extraña, con la cabeza en el asiento y los pies en el respaldo mientras bebía un refresco
-¡Ah, ¿entonces joven Donovan, es de ganas?
-¡Así es, a veces tengo ganas y a veces no.-Se levantó para meterse al baño, se desvistió y entró detrás del chico abrazándolo de la cintura, luego susurró a su oído.-Y ahora sí tengo ganas
-Ah ¿sí?
-Ajam.-Besó su cuello suavemente
-Pues ahora yo no quiero.-Bromeó mirándolo
Pero el otro lo tomó como algo encerio y se retiró para salir de la ducha y colocarse el boxer, salió de ahí tirándose en el sofá, sus miedos volvían al escuchar eso del chico, quizá era una idiotez porque él había jugado a dejarlo así sobre la cama, pero se sentía torpe ante ello, sentía que no valía nada y es que hacía unos minutos había visto a alguien de su pasado en la entrada de la academia y el chico inseguro y débil estaba volviendo. Gabriel terminó de ducharse para enredarse una toalla en la cintura, salió del baño y se acercó a él para sentarse a su lado
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Un amor inesperado
Storie d'AmoreHay veces que las personas no esperan el enamorarse, cuando ese amor es puro y verdadero llega sin esperarlo, sin querer nada a cambio más que la felicidad del otro, esto es lo que le pasó a Donovan Mathers al vivir una vida llena de dolor y cosas q...
