TATE LANGDON

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Tate x reader.
angst.

A Tate nunca le importó lo que salía de la Boca de su mamá. Pero esta vez fue diferente, —hiriente, sonó casi como una amenaza. "Nunca fuiste un orgullo para mí, y ahora mucho menos con esa jovencita con la que andas." Eso no fue lo peor:

"En cualquier momento puedo dejar un muffin de chocolate con un pequeño ingrediente secreto en un plato y dárselo a tu noviecita, y no sería adentro de la casa si eso esperas."

Te detuviste en el marco de la puerta al ver a Constance hablando con Tate, no habías escuchado precisamente de lo que estaban hablando pero sabias que debía ser algo serio. Tu novio estaba llorando. No es que fuera algo nuevo— él lloraba todo el tiempo. Pero lo entendías, al fin y al cabo era un fantasma atrapado en una casa embrujada para siempre.

Parecía que se iba a derrumbar, corriste hacia el, sosteniéndolo en tus brazos, mientras se deshacía en lágrimas.

"Porfavor, no le pasa nada." Constance fingió estar despreocupada, pero en realidad, en el fondo— se entristeció al ver como el podía verse tan seguro en tus brazos, algo que nunca hizo con ella.

Se acercó, pero Tate se le adelantó.

"No te acerques a ella. No te atrevas."

Te confundiste. Claro, no llevabas buena relación con Constance desde que los encontró besuqueándose en el sótano. Tal vez porque a ella le aterraba la idea de un fantasma y un ser viviente teniendo intimidad. Pero aún así, no habían tenido peleas, solo encuentros incómodos.

"De que hablas Tate?"

El rubio no quitaba la mirada de su madre, esperaba algún movimiento por su parte pero nada, Constance estaba tan quieta y pálida como de costumbre, pero sus ojos tenían una tristeza que no habías notado antes.

Ella hizo un pequeño gesto con las manos, como si deseara abrazarlos a ambos, pero se retractó y se llevó una mano a la cara.

"Los tengo que dejar, Adelaide me espera"
Sus tacones de punta fina resonaron en los pisos de madera de la casa hasta que hubo salido de ella.

Miraste a tu novio, aun tenía los ojos rojos y lagrimosos.
"Me explicas que sucedió?" El tenía la mirada perdida, pero igual se acercó a ti y los llevó al sillón más cercano, mientras se recostaba en tu pecho.

Te quedaste quieta, querías una explicación.
Tomó una de tus manos— con tanta delicadeza como si fuese de porcelana, la dirigió hacia su cabello, quería algunas caricias.

"Por favor no te quedes callado."

Levantó la vista hacia ti, sus ojos tristes como de costumbre.

"Ella amenazó con quitarme lo más Preciado que tengo. Lo único que tengo."

"¿Que cosa?" Acariciaste sus rubios cabellos mientras él cerraba los ojos al sentir tu toque.

"Tú"

No te asustó la idea de que estabas amenazada a muerte. Solo sentías tu corazón derretirse al oír sus palabras.
— Tú, lo más Preciado que el tenía.

Empezó a llover afuera, arrastraste una manta hacia tu novio mientras él se recostaba en tu regazo. Estaba silencioso, demasiado para ser una casa embrujada.
Su corazón latía con fuerza, como si temiera algo, cada tanto sacudía la cabeza y cerraba los ojos con fuerza, como si imaginara que Constance haría lo que dijo.
—Tú, tendida en el suelo, líquido blanco saliendo de tu boca a causa del veneno.

Se le revolvió el estomago de solo pensarlo. Te abrazó con mucha mas fuerza, como si tuviera miedo de que te fueras.

"Quédate aquí conmigo, no te vayas"

"Aquí estoy Tate. No iré a ningún lado."

Más que físicamente estar ahí, ambas almas lo estaban, aunque los separara la barrera de la vitalidad, sabían que sus almas pertenecían juntas.

𝙊𝙉𝙀 𝙎𝙃𝙊𝙏𝙎; 𝙢𝙪𝙡𝙩𝙞𝙛𝙖𝙣𝙙𝙤𝙢Donde viven las historias. Descúbrelo ahora