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Como que les está gustando ¿No? Jdhusjwjs

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Sunoo apenas podía compartir una conversación corta con Ni-ki, casi no podía verlo por lo mal que se estaba sintiendo.

Pero tenía una opción para que su cachorro y su esposo tengan una vida plena, sin él.

Podía escapar.

Ya lo había planeado, luego que esa tarde lo den de alta, en la noche, ya que Ni-ki últimamente andaba algo cansado por Harua, tomaría algunas cosas importantes y se iría.

No sabía qué más hacer, toda su vida fue un desastre, ¿Cómo podrá criar un hijo si a él nunca lo habían criado? Le dolía tanto siquiera el pensamiento de alejarse de ellos que hace dos días no podía comer nada más que gelatina y agua.

Su alfa, por otro lado, se preocupaba de manera enorme por su esposo, nunca lo había visto tan deprimido y lo peor era que no sabía que pasaba por su mente, hablaban poco pese a estar en la misma habitación.

Ni-ki sabía que su omega lloraban cada noche que habían pasado en el hospital, algo estaba verdaderamente mal.

Era doloroso, querer separarse de ellos porque ambos merecían algo mejor, ambos necesitaban a alguien que sí supiera dar amor.

Después de todo, ellos eran su única familia.

-De 2 horas ya podrán salir del hospital- dijo una enfermera entrando por poco tiempo a la habitación -Aún tiene los productos del subsidio a su disposición, puede recogerlo en cualquier supermercado autorizado.

Y se fué.

-Los demás nos esperarán en casa, el auto está un poco lejos pero podemos caminar, o si quieres igual puedo dejarte a Harua y traer más cerca el au--

-Podemos caminar.

Ni-ki ya no sabía qué hacer, trató de todo, abrazos, besos, chistes, bromas, dormir a su lado, desprender su aroma, pero nada funcionaba.

.

.

-Gracias por la atención- dijo Sunoo a la recepción mientras salían del hospital hasta la calle.

Ni-ki buscaba alguna manera de que su omega cargue a su bebé, sabía que en el momento en que lo haga, todo estaría bien, pero no encontraba ningún momento y cuando lo hacía, Sunoo siempre encontraba una excusa para no hacerlo.

-Bueno, cuando lleguemos al auto podremos volver a casa rápido, yo conduciré y que Harua vaya contigo.

-Tiene su propia silla atrás, la habremos comprado para nada si no la vamos a usar.

Otra vez.

Ni-ki pensó, no tenía más excusas ese día, no sabía qué más hacer.

El auto estaba como a cuatro cuadras  del hospital así que debían caminar más tiempo.

Aquella calle, una lejos del hospital y 3 cerca del auto, Sunoo la sentía familiar, muy familiar, le daba hasta escalofríos ver más a detalle esas casas.

Pero siguió su camino.

Caminaron media cuadra más hasta que Sunoo se detuvo de repente luego de sentir un aroma conocido.

Sus manos empezaron a temblar y con algo de lentitud se dio la vuelta sin querer tener la razón en su pensamiento.

-Mamá...

Pronunció el omega viendo a aquella mujer que al parecer estaba sobria, pero no tanto, por instinto se colocó enfrente de Ni-ki y de Harua, en un inútil intento de que ella no los viera.

-Desapareciste hace más de un año de casa- dijo ella fumando de su cigarrillo -¿Ya vas a volver?

Claro, por eso era que lo sentía tan familiar, la calle donde antes vivía estaba doblando la esquina, solo que no pasaba por ahí, la escuela era al otro lado.

-No, mamá.

-Veo que te casaste- ella miró el anillo en la mano de su hijo y el mismo anillo en la mano del alfa que agarraba un bulto en brazos.

Se lanzo a reír escandalosamente en medio de la calle.

-¿Para esto te fuiste de casa?- hablaba mientras carcajeaba -¿Para quedarte en cinta a esta edad?- se acercó dos pasos más a su hijo -Yo siempre supe que solo ibas a servir para abrir esas piernas, por eso nunca me esforcé en criarte bien, de todos modos ibas a fallar.

Las piernas de Sunoo empezaron a temblar.

-Pero tu hijo no- dijo ella con una sonrisa -parece que será un alfa- Ni-ki de inmediato tapó el rostro de Harua para que ella no lo viera, por el bien de su hijo lo mejor era irse de ahí, pero no podía dejar solo a su esposo en esa situación.

-¿A-A qué te refieres?- contestó Sunoo.

-Él merece más la pena que tu, puedo criarlo mejor de lo que tu alguna vez podrás hacerlo ¿Qué le vas a enseñar? ¿A escapar de casa? ¿A pelear con todos en la escuela? Más bien, yo necesito apagar mi ciga--

Antes de siquiera dar un paso más, Sunoo por primera vez golpeó a su madre en el rostro, su puño se estrelló en su mejilla dejándola en el suelo.

-Nunca vas a tocarlo...- dijo Sunoo sintiéndose una basura al hacerle daño a su madre, pero en protección a su hijo -Nunca en tu vida verás su rostro de cerca.

-¿Y que harás tú? ¿Cómo sabes que le darás amor si nunca lo recibiste?- dijo ella en el suelo, parándose lentamente.

El omega sintió su labio inferior temblar.

-Yo...- su voz se entrecortó.

Era verdad.

-Crecerá con todo el amor que merece, no tendrá miedo de llegar a casa, no se encerrara en su habitación esperando que su madre deje de estar ebria, no temerá de cualquier persona que entre a casa- se colocó enfrente de su hijo, protegiéndolo -¡Yo le daré todo lo que alguna vez no pude tener!

-Un inútil como tú no--

-¡Este inútil le dará todo lo que necesita!

Por primera vez, tomó a Harua en brazos, apegándolo en su pecho para empezar a caminar más rápido lejos de ahí.

Las lágrimas corrían por sus ojos y Ni-ki iba detrás de él asegurándose que ella no los siguiera.

Fue un desastre... pero al menos lo está abrazando.

Pensó el alfa mientras faltaban pocos pasos para llegar a su movilidad.

Dejó que su esposo e hijo entraran primero al asiento de copiloto mientras él rodeaba el auto para entrar al lugar de piloto.

Ella me abandonó tanto tiempo...

Pensó el omega mientras sus lágrimas bajaban por sus mejillas.

Yo te quise hacer lo mismo...

Miró el rostro de su hijo con sus ojos bien abiertos y una suave sonrisa en sus labios.

En el momento en que sus ojos conectaron, dos segundos bastaron para que no pudiera imaginar un futuro que no fuera al lado de él.

¿Cómo ella pudo abandonarme?

Pensó Sunoo acariciando el rostro de su hijo.

Yo no puedo hacerte eso, es imposible.

Abrazó con fuerza, pero no demasiada, el pequeño cuerpo de su cachorro, liberó sus feromonas envolviendo a su hijo en estas, simplemente pensando.

Estaré siempre aquí para ti.

Luego de ver aquello, Ni-ki pudo respirar tranquilo luego de casi tres días.

-¿Vamos a casa?

-Vamos.



































Cami~

HERO - SunKi♡Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora