Amor-odio...

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Narra Wendy:
-Si- Dije aún de espaldas.

-Mirame a los ojos mientras lo dices- Dijo Niccolo en mi oído, su voz agria y ronca.

Me di la vuelta lentamente para mirarlo a los ojos, esos ojos verdes que me enamoraron, unos ojos que me enloquecieron, unos ojos que me condujeron a mi muerte en vida.

-Dije si... eso es lo que creo- Conteste de la forma más fría posible.

Él apoyo sus manos en la ventana dejándome acorralada en él.

-Quieres saber lo que siento? Crees que estás lista para saberlo?- Amenazó él mientras su nariz tocaba la mía, sentía su aliento sobre mi.

Lo miré como si telepáticamente lo desafiara a decirme las cosas.

-Odio estar con ella, odio despertarme y ver sus ojos y no los tuyos, me siento muerto, no verte, no hablarte, no tocarte... no besarte me quema por dentro, saber que otro te dará lo que yo no puedo, me odio por lo que hago, me odio por no encontrar la forma de dejar de amarte y te odio porque me hiciste depender de ti, de tu amor incondicional, me demostraste lo suficiente en tan poco tiempo, me demostraste que puedo amar y que me pueden amar...-

Él tocó mi mejilla con algo de fuerza y posesividad.

-Te amo y me odio por lastimarte, te amo... te amo tanto que me obligo a verte bien con otro, te amo porque contigo olvido la mierda que soy, te amo porque no me avergüenza amarte, te amo porque eres la razón de que respire, te amo porque sin ti ya no existo y me odio por haberme hecho adicto a ti, me odio por no poder amarte antes, me odio de no haberte priorizado, odio sentirme muerto por meterme con alguien que no quiero, que no deseo, que no admiro ni un poco, me odio por ser yo...-

De sus ojos comenzaron a salir lágrimas con diferentes emociones, bronca, odio, amor, dolor, era una mezcla que hacía que mi corazón arda, me exponía a un dolor inexplicable de solo verlo.

-Lo ves? Puedes ver lo que provocas? Nunca me sentí humillado, ni cuando con estuviste con Mattheo, ni cuando estuviste con Michael, ni cuando me viste con Mónica, nunca me sentí tan humillado a cuando tuve que verte marchar sin poder detenerte, cuando te tuve dar la noticia de que Virginia estaba embarazada, cuando llegue a casa ese día y mi mente solo pensó en ti, mi maldita mente me recordaba que te había perdido, de lo mierda fui antes y de la mierda que sigo siendo... nunca me odie tanto por haberte amado y lo peor? Es mi culpa no poder verte viva.-

Terminó de decir escupiendo cada palabra con bronca, mirándome como si estuviera aceptando ser un asesino.

-Aun crees que soy feliz?- dijo apartándose de mi mientras suspiraba con pesadez.

Yo lo miraba con lágrimas, con dolor, con odio...con amor.

-Deja de mirarme así!! Di algo maldita sea!!- Grito él sujetándome los hombros bruscamente.

-Mierda enserio crees que puedo ser feliz sin ti!!??- dijo con una mezcla de odio y desesperación.

-No puedo decirte nada!!- grité furiosa. -Tú no me eliges, tú no me...- Me quedé callada.

-Yo qué? Qué no te amo? No te basta lo que te dije?- dijo él con furia.

-Es que no haces más que decirlo!!! No me lo demuestras!- grite llorando.

Él solo me miraba como si estuviera pensando y conteniendo algo.

-Que!? Es mi culpa? Ya ni siquiera yo entiendo que mierda quieres Ni...-
Me quedé callada pero ahora por un motivo distinto, sentí sus labios chocar con los míos, sus labios salados por el llanto, sus ojos cerrados con fuerza, sus manos agarrando mi cara.
Mi cuerpo no rechazo fue automático como si lo necesitará, como si mi vida dependiera de ello... como si al rechazarlo me estuviera condenando a dejar de respirar.

Siempre fuiste tú. (Niccolo Govender)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora