Capítulo 12

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-Sí, la verdad ya nos conocemos.

Me mira de pies a cabeza la malhumorada.

-Ella me chocó la camioneta. - comenta.

Yo alzó más hombros, un poco derrotada.

-Lo lamento, honestamente no era mi intención hacerlo, estaba distraída.

-Ella es mi sobrina. - me habla Mónica.

Alzó mis cejas y me sorprendo bastante.

-Eliza ella es una de mis hijas, te acuerdas de lo que hablamos el otro día, ¿no? - le cuestiona a la alta mujer.

Cambia su rostro por completo. Esbozando en parte una sonrisa.

-Claro que me acuerdo, que mal habernos conocido de esa manera, disculpa mis modales, soy Eliza Aldunate, en mi defensa ya es segunda vez que me chocan en Italia, ya me estoy estresando. - Sonríe y estira su mano.

La saludo y comenzamos a hablar, tengo bastante curiosidad saber qué hace acá. Si es que solo acompaña a Mónica o algo más.

Últimamente me siento en constante peligro, no es que piense ser el centro de atención, pero con los últimos sucesos, ese hombre misterioso con el que me encontré bailando me deja cada vez más angustiada, y tengo miedo que le puedan hacer algo a mi familia.

- ¿Acompañas a Mónica?

-La verdad sí y no. Es una situación complicada.

Asiento, insegura, pero tampoco quiero entrometerme más de lo que corresponda.

-Yo... tengo unos negocios en Italia, y de manera indirecta me están afectando algunas cosas con Raga. Mi padre era muy amigo de Franco, tenían profesiones similares, yo solo manejo grandes cantidades de armas, esa es mi área, al igual que mi papá.

-Vaya, haz de ser una gran importadora, si es que de Chile tienes que volar hasta Italia, debe ser un asunto no menor.

-Así es, esa mujer quiere perjudicar a todas las personas que alguna vez se relacionaron con Franco, y las armas que estaban a su disposición eran de parte de mi papá. Ella investigo lo suficiente y quema camiones y aviones repletos de mi mercancía. El mensaje es claro, me quiere perjudicar.

-Lo lamento mucho, debo decir que estamos iguales, se a portado un tanto... mal educada conmigo, yo sin tener culpa; claramente no la conocía hasta que intento desvivirme en el mar.

-Ufff, yo pensaba que la estaba pasando mal, no se compara con lo tuyo.- ríe crudamente y yo asiento.

-Bueno, que puedo decir, gajes del oficio. Si necesitas saber algo, no dudes en ir a mi casa. - le ofrezco un papel donde está mi dirección.

-Te lo agradezco, ahora, si me permiten, debo trabajar. Luego la vengo a buscar tía.

Mónica asiente y nos despedimos de Eliza.

Me encamino hacia el baño y saco mi teléfono para revisarlo.

Tengo 1 notificación de Román y otra de Hadara.

Hadara me envía una foto de su hijo hermoso mientras duerme.

Román envía una foto del bosque, pero tomada desde un dron.

Reviso la imagen y hay algo que intenta mi mente descifrar, pero es tan complejo, me siento muy perdida.

Siento que hay algo que ese bosque me quiere decir, es como un mensaje subliminal.

Suspiro porque me siento angustiada y cansada, no quiero tener más problemas, ya me siento agotada de perseguir y perseguir.

Miro mi anillo, en el que intento consolarme por unos momentos.

LUCIFER IIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora