Capítulo 13

302 21 6
                                        


Me quedo mirándolo por unos instantes y mi respiración cambia. Se supone que todo lo que pasó se los había comentado a Romina y Román, pero ya veo que no es así, y me angustio, quizás que otras cosas omitió, además, ¿por qué oculta información?

-¿De que estas hablando?

Traga saliva e intenta recomponerse.

-Ellos no fueron, a eso me refiero, ellos no me sacaron del hospital.

-¿Por qué me dices esto ahora?

Mira hacia el techo, buscando ayuda de... no se quién.

-No importa eso, solo... necesito que me escuches.

-Eso hago, pero me será muy complicado entenderte si volviste con mentiras y secretos, ¿podré confiar en lo que me digas?

-Claro que puedes Aurora, solo... okey, solo no me interrumpas por favor.

-No lo haré, pero por favor dime pronto, me está matando la ansiedad. – comento con prisa.

Asiente y se acomoda en la cama.

-Bueno, cuando me secuestraron, yo claramente no sabía que pasaba, desperté en un lugar diferente y nunca pude ver quien fue. Pero, conforme pasaron los días, escuchaba que esta persona hablaba sobre un traspaso, no entendía muy bien, solo... era algo de un traspaso.

Boto aire estresada, otro tipo más por encontrar.

-Hasta que un día me llevo al bosque, me llevo hasta una silla, y me mantuvo ahí por un instante... sacó sangre de mi cuerpo con una aguja, y luego de unos cinco minutos me llevó caminando hacia unas personas con un vehículo, creo que era un furgón o algo así. Les dijo que desde ese momento ya no era más responsabilidad de él y que no lo volvieran a llamar.

-Supongo que esas personas eran la gente de Raga.

-Así es.

-¿Por qué no me dijiste esto desde un inicio?

-Estaban pasando muchas cosas, no quería abrumarte más de lo que ya estabas.

-Necesito que estés bien, si te dañan, me dañan a mí, ¿lo entiendes Dubán?

-Por su puesto lo entiendo Aurora... yo no sé cómo agradecerte todo lo que haces por mí, jamás me había sentido tan valorado.

Se oye solo la respiración de ambos gracias al silencio que creamos.

-Pero, ya no quiero sentirme como una carga para ti.

-No digas eso, tonto.

-Es enserio, ya no soy un niño, necesito que me des la capacidad de producir, soy un zángano.

-Vivimos juntos como...

-¿Cómo qué? No me puedes decir que, como pareja, tu no me ves como pareja, ya no.

Frunzo el ceño.

-¿Por qué dices eso? Dormimos juntos.

Ríe sarcásticamente y me mira serio.

-Aurora, eso no significa nada, absolutamente nada, no me miras, ni me hablas, ni me tocas, ni si quiera sientes lo mismo que sentiste con Thomas.

Cambio mi semblante al escucharlo y me levanto de la cama, molesta.

Antes que me vaya, toma mi mano y me hace regresar hacia él.

-Se perfectamente que es un tema doloroso para ti aun, yo veo en tus ojos el dolor que cargas contigo y tu actitud fuerte para demostrar que no eres alguien débil, pero aun asi podría jurar que ya no tienes corazón, no para mí, ni para alguien más.

LUCIFER IIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora