En la mañana me despierto y miro mi reloj, ya son las diez de la mañana y me pongo mi bata para bajar a desayunar.
-Buenos días bella durmiente.
Sonrío al ver a Romina y me apresuro a saludarla.
-¿Viniste a tomar desayuno conmigo? - me siento y ella repite mi acción, pero quedo un poco confundida al ver que hay tres puestos en la mesa.
Mi cara parece expresar la duda y ella de apresura a hablar.
-Roman esta en el baño, pero ya... ahí viene. - lo señala y yo volteo.
-Buenos días Aurora, ¿cómo dormiste?- besa mi frente y se va a sentar.
-Dormí bien y desperté mejor, me alegra que estén acá, pero me da miedo a la vez, ¿pasó algo?
Se miran entre sí, y yo entiendo que no será una mañana tan agradable.
- Hay un asunto.
- Pero primero come, después hablamos de negocios, ¿cómo esta Anna? Hoy en la mañana la vi de casualidad en un café con sus amigas y me dijo que ayer andabas enamorada.
Romina se atora con el pan que estaba comiendo y yo la quedo mirando incrédula.
-¿Per - dón? - me cruzo de brazos y ella niega con el dedo mientras toma un sorbo de café.
-No, no, no. No me mires así, ¿cómo se te ocurre?
-Romina no me vengas a mentir en mi propia mesa.
-Ayer tuve una reunión de negocios.
-¿Con la ropa mojada? - pregunta Román, con una sonrisa pícara.
-¡¿Qué?! - espeto, intentando ser lo más dramática posible.
-¿Qué tanto te dijo esa mocosa? - se pone entre seria y nerviosa.
Pasa el desayuno entre actualizaciones sobre nuestra vida privada (yo no tengo nada nuevo), chismes sobre algún que otro conocido, planes de viajes, y más. Pero llega la hora de trabajar y yo les digo que por favor me esperen en el despacho para que me pueda ir a cambiar ropa mientras ellos organizan material.
Y mientras me estoy poniendo los zapatos, mi celular vibra.
<Otto: Buenos días Aurora, tengo una reunión a las 5 pm y luego me desocupo,¿te apetece venir a conocer mi restaurante? Avísame y te envío la ubicación. Ven con Romina, y Anna, la casa invita.>
Sonrío, porque me parece maravilloso salir con Anna y que suelte todo el jugo de lo que vio ayer.
<Aurora: Buenos días Otto, envíame la ubicación y yo estaré ahí, ¿a las 6 esta bien?>
Mientras espero que me responda, voy al joyero y me pongo el anillo de matrimonio que tanto me gusta observar.
Mi teléfono vibra nuevamente y es un mensaje de él confirmando la hora y enviándome la ubicación.
Me apresuro a ir al despacho y veo como Román y Romina están hablando, preocupados.
-Ya, suelten todo lo que tengan. - me siento y los miro a ambos.
- Ayer en la reunión me entregaron esto. - me entrega una carpeta y yo frunzo el ceño.
-¿Qué reunión?- pregunto, pero comienzo a entender más a medida que leo.
Hay documentos de herencia, certificados de nacimiento, antecedentes médicos, y más.
Que mierda estoy leyendo.
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LUCIFER II
Storie d'amoreSiempre tratada como un juguete que ellos podían pasar de mano en mano. Ya era hora de que le tocara a ella jugar ese juego, y cuando comenzó la carrera, no pensaron que aquella prostituta tuviera tanto potencial. "Señora De Salvatore" "Señora De Vo...
